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Descubriendo el monte de Lanaja (Sierra de Alcubierre)

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               * Vista de Peñalbeta a los pies de la sierra

Macario Andreu Torralba es un najino que conoce muy bien la sierra de Alcubierre, consciente de su gran valor natural y lo que ha significado a las generaciones pasadas. Con él la sierra se hace más grande, cada detalle, cada rincón o paraje que me descubre me sorprende y maravilla, se aprende mucho de las personas que sienten el territorio y lo transmiten.

En el mes de octubre dimos un paseo por la sierra, me hizo de guía para descubrir lugares que desconocía. Comenzamos la jornada hablando de las sabinas, de la Estiva, del paisaje, de cómo afecta la aplicación de fitosanitarios al hábitat… y de una senda oculta por la vegetación que encontré por casualidad. Hace días que me adentré por aquella senda, encontrando los buscados robellones, hasta que ya no pude avanzar más. Macario la conoce y me explica que es exactamente allí donde termina, que un poco más arriba, escondida, se encuentran los restos de una vieja aldea. Era la aldea “la Bruja” que fue habitada por un matrimonio de apariencia andrajosa y descuidada, cuya sola presencia asustaba a las gentes de Lanaja; abusaban del alcohol y pasaban los duros inviernos en la solitaria y recóndita aldea. Las aldeas son las casetas o masadas de piedra de la sierra, consistían en una pequeña zona habitable y un espacio para los animales de labor. Las aldeas las habitaban en las épocas de siembra y siega de los secanos, pasaban largas temporadas en verano. Las gentes segaban los campos, se hacía leña y alguna carbonera, por cada cerro se veían rebaños de cabras… la sierra, en estos montes monegrinos, estaba plena de vida 

Pronto llegamos a Peñalbeta, un conjunto de aldeas que se asemeja a un pueblo, pertenece al pueblo monegrino de Lanaja. Algunas aldeas sirvieron de posadas de arrieros y viajantes del antiguo camino Real de Zaragoza y en otras se intercambiaban los caballos de carruajes para que resistieran el largo trayecto antes de atravesar la sierra de Alcubierre. En lo alto de la sierra se encontraba la aldea “El peaje”, donde se encontraban los percherones, caballos que por su fuerza o temperamento servían para arrastrar grandes pesos y ayudaban a subir carruajes por Val Zaragoza.

En Peñalbeta resisten algunas aldeas, otras están caídas, la aldea de Macario, el Carlista, el Casero, de Juan Mariano, del Torralbes, de Hilario, de Quiterio, de los Pallarueleros, el Borrachón  y la iglesia a San Martín. No llegó a ser un pueblo, pues sus habitantes residían principalmente en Lanaja y aunque pasaban largos tiempos en Peñalbeta, los domingos iban a guardar fiesta a Lanaja.

Continuamos por Val de Lupo hasta encontrar el corral de l´Anica, donde dieron muerte al celebre bandido Cucaracha. Se narra que fueron envenenados con vino y así les sorprendieron en la aldea, dicen que dispararon por una ventaneta, pero su forma tan cerrada hace poco probable aquella versión. Posiblemente, los civiles, se aseguraron que los somníferos actuasen profundamente para abatirlos una vez inconscientes.

El camino transcurre hablando de la toponimia, de palabras como “bitilaina” que es el Durillo (Viburnum tinus L) o la palabra “tollos”, forma de denominar la zona de los barrancos que discurre encajonado. Me descubre el “Buchal” (de boj: Buxus Sempervirens sp.) un barranco muy interesante por su belleza, su valor botánico, geológico y paisajístico. Cerca se encuentra el volador, un sitio para contemplar el amplio horizonte, lo maravilloso de la sierra es poder observar la provincia de Huesca, la sierra de Guara y los altos Pirineos. Cerca del Buchal está la aldea Lorda, cuya familia arregló la aldea después de la muerte de Mariano Gavín, el bandido Cucaracha. La rehabilitación fue muy ostentosa, superior a las posibilidades de la familia, dando pie a habladurías, pues la gente chismorreaba que quizá encontraron, en la vieja aldea, el último botín del Cucaracha y con el pagaron las obras.

Macario dinamizó, con otros najinos/as, la vida del lugar de Lanaja. Crearon la asociación F.A.L. (Fablans de Aragonés de Lanaja), elaboraron un diccionario de léxico aragonés en Lanaja (Escanero, Chesús Inazio, Lanaxa: a fabla n´o lugar nuestro, Fuellas d´informazión d´o Consello d´a Fabla Aragonesa, lum. 19, Uesca, 1980), realizaron inventarios de aldeas y han trabajado la etnografía local. Crearon un grupo senderista para recorrer, conocer y disfrutar la sierra e impulsaron un proyecto de actividades educativas en el monte para jóvenes. Es miembro del dance de Lanaja y gaitero. Un ejemplo de compromiso, con el respeto al medioambiente, con conocimiento e interés por su historia; de su gente, de su pueblo y de la sierra.

La sierra de Alcubierrre no deja de ser un lugar por descubrir y proteger, con una masa forestal impresionante, de gran biodiversidad y con unos paisajes espectaculares. Acabamos la mañana dejándonos mucho por ver, que hablar y por hacer, quedan días para disfrutar del privilegio de vivir en esta parte del mundo; un mundo tan grande donde querer lo más pequeño es hacer un mundo mejor: “pensando globalmente y actuando localmente”. 

 

                            

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11/11/2014 18:23. Monegrino #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Los Pierretes

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 *Foto: Antonio Susín, Carmen la Pomara y Elías Capitán.

 

Elías Capitán Inglán, apodado “Pierretes”, debido al amor que su padre José Capitán tenía a los animales, fue “general” del dance de Sariñena. Participó en la representación del duelo entre “moros y cristianos”, interpretando al general cristiano y así aparece elegantemente inmortalizado, la fotografía es de 1940, con un traje militar de alto rango. Su hermano es Vicente Capitán Inglán (1899-1967), conocido gaitero del dance de Sariñena. Vicente aprendió de Sixto Lana “El Rey”, de quien, además de transmitirle su arte, heredó su gaita. Vicente fue huertero, cestero y pregonero. Con la trompeta anunciaba el pregón de asuntos varios del ayuntamiento o anunciaba la presencia de vendedores ambulantes y tocando un tambor anunciaba el pregón sobre asuntos del sindicato de riegos. Vestía un característico traje negro de pana, tuvo dos hijas, Ilumina y Consuelo, con su mujer Mónica, con quien hacía las cestas.

 

Elías Capitán trabajó un pequeño huerto de arriendo por los bancales de Portera, tejía cañizos y blanqueaba con cal. Las brochas las hacía con pelo de burro, triaba el pelo bueno y lo fijaba a un palo con un “modroño” en la punta, con liza iba atando los manojos de pelo hasta formar la brocha. Por aquellos años, Elías y Morcilla eran los únicos blanqueadores del lugar. Para blanquear por lo alto ataba la brocha a una caña, pintaba por unas 25 pesetas la habitación, recuerda su hija Josefina Capitán. Josefina es una de las tres hijas de Elías, junto a María y Cristina, y nos ha recibido amablemente en su casa. Mira al pasado con la nostalgia de una época dura, pero en la que se respiraba mayor conciencia de pueblo, más unidad y vecindad: “las puertas de las casas estaban abiertas y nadie entraba”.

 

Josefina con sus hermanas tenían que ayudar a su padre, primero era comer antes que la escuela, aunque trataban de faltar lo menos posible. Madrugaban para ir a pelar las cañas y con una hoz las iban pelando de arriba abajo. Su padre cortaba y hacía los fajos de cañas, los tapaba por la noche con las hojas, para que no cogieran la rosada, y al día siguiente las pelaban. Los cañizos se los compraba Basilio el albañil a 1,25 pesetas. A la hora de comer llegaba su madre con la comida y se la comían en el mismo tajo, con suerte alguna sopa de patetas o de alguna cabeza de cordero. Entre risas, Josefina cuenta la extrañeza que su padre se llevaba al percatarse que a las sardinas de cubo “guardia civiles”, compradas en casa Ancho, siempre les faltaban los ojos, pues Josefina se los comía en el trayecto de vuelta a casa.

 

Para las fiestas se mataba un tocino y pollos tomateros, que eran pollos muy tempraneros. Criaban conejos y con una jadeta, Josefina, iba a buscar hierba para criarlos. En casa hacían sogueta, respigaban almendras, arrancaban lino, iban a buscar carbón quemado a la estación para calentarse e iban a comprar romeros que traían de Castejón de Monegros: “amadruga, que te darán los mejores”. Josefina nos recuerda la forma de hacer las criadillas, que las considera mejor que los sesos, para cocinarlas les quita la piel y las hierve un poquer, las apaña con un poco de aceite y ajo y listas para comer. Con las tripas de cordero hacían sopa, las tenían que lavar muy bien. La forma que tenían para limpiar las tripas era dejarlas a remojo con cal en polvo y al día siguiente se rascaban dejando las tripas limpias y blancas. Muchas personas iban a su casa a comprar cal para limpiar las tripas.

 

Gracias a  Josefina Capitán por abrirnos la cadiera monegrina de los recuerdos, siempre un placer aprender de la gran sabiduría popular. Y también gracias a Manuel Antonio Corvinos porque, como siempre, ayuda y hace disfrutar de la aventura de viajar a las raíces de nuestra tierra monegrina.

 

* La cal la elaboraban utilizando los hornos que se encuentran en el antiguo puente de Santiago sobre el Alcanadre en Sariñena. (Ampliada la información el 11/11/2014)

 

                          

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20/10/2014 20:44. Monegrino #. sin tema Hay 4 comentarios.

El valor del monasterio de la Cartuja de las Fuentes (1ª parte)

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Conocer la magnitud de la Cartuja de las Fuentes, es vital para contextualizar la responsabilidad de su reivindicación y el fin de preservar el monasterio barroco del siglo XVII. El monasterio está declarado Bien de Interés Cultural y es Conjunto Histórico-Artístico desde 2002. Pero ¿Por qué es importante el monasterio? ¿Por qué es importante no perderlo? Para responder estas preguntas se ha recurrido a la opinión de diferentes expertos, estudiosos de la Cartuja de las Fuentes y de la obra del pintor Fray Manuel Bayeu, pretendiendo la mayor objetividad posible y desde un punto de vista técnico y académico, dilucidar el delicado asunto que nos ocupa y preocupa.

Arturo Ansón es Doctor en Historia del Arte, catedrático del Instituto “Goya” de Zaragoza y profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Responde sobre el pintor Fray Manuel Bayeu y la importancia artística de las pinturas de la cartuja de las Fuentes. 

¿Qué importancia tiene Fray Manuel Bayeu como pintor?

“Fray Manuel Bayeu, es una figura destacada en el panorama pictórico aragonés del siglo XVIII, pues representa la presencia de la pintura tardobarroca-rococó en tierras aragonesas, y un seguidor de los modelos y tipologías de su hermano, el pintor de cámara Francisco Bayeu, el mejor pintor español del siglo XVIII, excepción hecha de Goya.” 

¿Cuál es la importancia o relevancia artística de las pinturas de la cartuja de las Fuentes?

“La importancia del ciclo pictórico desarrollado durante muchos años por fray Manuel Bayeu en la cartuja de Las Fuentes (iglesia, claustros, capillas) es excepcional, tanto por la unidad estética que se aprecia en el conjunto, como por el ambicioso programa iconográfico desarrollado en sus bóvedas y muros por el pintor cartujo. Sólo en el circuito de la Santa Capilla del Pilar de Zaragoza, en cuyas bóvedas y cúpulas pintaron
Goya, Francisco y Ramón Bayeu y Antonio González Velázquez, o en la iglesia de la cartuja de Aula Dei, con pintura de Goya al óleo sobre el muro, encontramos conjuntos de mayor calidad artística. Los conjuntos murales de la cartuja de la Concepción o Baja, junto a Zaragoza, de Almor, y de la iglesia parroquial de Épila, no alcanzan la relevancia de los de fray Manuel en la cartuja de Las Fuentes. Por ello, por su singularidad en el panorama artístico del siglo XVIII en Aragón y en España, no se debe permitir su deterioro y pérdida.”

José Ignacio Calvo es  Historiador del Arte y Jefe del Servicio de Bienes Muebles de la Diputación Provincial de Zaragoza, es especialista en la obra del pintor cartujo Fray Manuel Bayeu. Elena Barlés Báguena es Profesora Titular del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, ha estudiado fundamentalmente el arte y la arquitectura de las cartujas de la provincia cartujana de Cataluña. Ambos, son los mayores expertos de nuestro monasterio y dan luz sobre las siguientes cuestiones: 

¿Qué importancia tiene Fray Manuel Bayeu como pintor?

“En el panorama de la pintura regional aragonesa del siglo XVIII, al margen de Goya y Francisco Bayeu que son pintores excepcionales, es uno de los mejores pintores. Quizá José Luzán suena más, porque fue maestro de toda esa generación, pero Manuel Bayeu creo que es de mejor calidad. Otros como Manuel Eraso, Juan Antonio Merclein, Diego Gutierrez, Braulio González, etc., son menos conocidos.”

¿Qué importancia tienen las pinturas del monasterio?

“Como conjunto mural barroco, es uno de lo más importantes de Aragón. Del siglo XVII, el más señero es el de la iglesia de la Mantería, Zaragoza, realizado por Claudio Coello y un ayudante. Del siglo XVIII hay que destacar la cartuja de Aula Dei (Goya), las cúpulas del Pilar (por Antonio Gopnzález Velázquez, Francisco Bayeu, Ramón Bayeu y Goya) y la Cartuja de las Fuentes. Luego hay muchos más, pero no tan imponentes.”

¿Qué importancia tiene la cartuja de las fuentes en Aragón y en España?

“La cartuja de Aula Dei (s. XVI) es la más importante de las tres por su historia, características monumentales, pinturas de Goya, mejor conservación, ser modelo  tipológico de las otras dos aragonesas y de otras españolas (Ara Christi en Valencia, y Valldemosa en Mallorca, además de Évora en Portugal). La de la Concepción está más mutilada que la de Las Fuentes pero ha ganado mucho desde la reciente restauración de la iglesia. Además, todos lo que pervive está bien conservado o consolidado. La de las Fuentes es, como las otras dos, BIC (Bien de Interés Cultural). No cabe duda de que es uno de los grandes monumentos del barroco en Aragón. Es mucho lo perdido y deteriorado, pero es más lo que se mantiene. Un exhaustivo plan integral de restauración (auque suene utópico), daría resultados espectaculares. Desde luego supera a la cartuja de la Concepción.”

¿Qué hace especial y única a la Cartuja de las Fuentes?

“Una cartuja es siempre un conjunto singular por los peculiares modos de vida de la Orden Cartujana que refleja: retiro de los monjes al “desierto” (como lo llaman en fuentes antiguas), vida mixta eremítica-cenobítica, gran escala y funcionalidad arquitectónica necesaria para esa vida, espiritualidad y autenticidad que hay detrás de todo lo anterior….” 

 

“Es el tercer conjunto mural pictórico

 más importante de Aragón”

 

Continuará…

 

- Enlace relacionau:

La Guerra Civil en la Cartuja de las Fuentes

 

                         

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09/09/2014 19:16. Monegrino #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¡Quemisió quién es!

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¡Quemisió quién es!


Una noche de verano

a la fresca aconteció

la chafardería que se contó

en to la plazeta resonó.

 

Alparzearón del matután

un matraco mui tozudo

de pocastrazas, miaja polido,

tontorrón, menudo mallacán.

 

Pero en estás la siña preguntó:

¿quién es el tal mambrún?

¿ese malmandau y malplantau?

¿ese malaparcau y malfainero?.

 

Pues es de casa gurrión

su madre de Cabosaso

en iba a dallar al saso

y su padre es de Castejón.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

Con una de Castiflorite se casó

hiciendo familia  en Albalatillo

asabelo de embustero es el pillo

alcaso, mejor no conocerlo.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

Su hermana vive en Pallaruelo

con uno de L´Almonda s´ajuntó

lleva ganau por Moncalvo

y tiene poco pelo.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

¡Hay mujer! que no t´enteras

el zagal es de Sariñena

tiene tierras por Orillena

y es corto de entendederas.

 

Li tendrás mil veces visto

es jotero rondador

y en su güerto güen picador,

torrollón, ¡quemisió!

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

Su agüelo de Leciñena

u de Bujaralóz u Grañen,

de Alcubierre u Sangarrén

y l´agüela de Sena.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

La noche alcagüeteando continó

y la siña aún no s´han enterau

de que matután s´ha hablau

y asinas la fresca terminó.

 

- Enlaces relacionaus:

¡Mejor es más que peor!

Tronada en las Cequinbajas

 

                        

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17/07/2014 10:09. Monegrino #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Pallaruelo de Monegros

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Pallaruelo de Monegros se encuentra al pie de la sierra de Alcubierre, entre campos de cereales salpicados por sabinas centenarias. El paisaje es único, el sabinar de Pallaruelo es un tesoro, un bosque formidable de sabina albar junto a especies esteparias como el romero, la ontina y el sisallo. Pallaruelo resalta en el paisaje, es un pueblo costanero culminado por los restos de una antigua torre, el último vestigio de la antigua iglesia construida en 1258. Se han perdido gran parte de las tablas góticas del retablo, del siglo XIV, obra de Martín Soria, pero afortunadamente aún se conservan algunas en el Museo Provincial de Huesca.

Las primeras referencias escritas de Pallaruelo corresponden a 1170 y son: Pallaruelo, Pallerolo, Payleyrol, Pallyaruelo, Palarolo. Manuel Benito ha relacionado su origen etimológico a “Palacio”, del latín PALATIUM: propiedad, granja. Pero es Bienvenido Mascaray, en Toponimia altoaragonesa, quien nos ofrece un análisis más profundo considerando Pallaruelo un topónimo ibérico cuyo significado es “el terreno costanero de avena”, y más completamente “el terreno costanero sembrado de avena”.

La Iglesia parroquial a San Salvador es contemporánea, de 1808, de un estilo Barroco clasicista. Las fiestas patronales se celebran los días de San Salvador (6 de agosto) y San Roque (7 de agosto). En las vísperas de las fiestas se cantaban coplillas y se iba por las casas donde tenían buen vino. El gaitero Vicente “El Capitán” acompañaba los bailes y mudanzas del dance. Acudía a cantar el jotero de Ballobar  “Remetes” y el jotero de Santalecina iba a cantar a Albalatillo; el que cantaba en un pueblo no podía ir al otro, eran rencillas sanas entre pueblos. La ronda jotera ha estado sin realizarse más de cincuenta años, pero ahora goza de una completa implicación y participación de todo el pueblo. Lo mismo ha sucedido con el dance, que se recuperó tras 30 años de ausencia. 

                                  

La cofradía de San Sebastian nació para dar entierro a los transeúntes que fallecían en el término de Pallaruelo, se hacía cargo de los costes del enterramiento. Además se acompañaban y velaban los enterramientos de los cofrades, éstos pagaban una cuota periódica para cubrir los gastos. Para San Gregorio, el 9 de mayo, se bendecían los términos municipales y el 19 de enero se hacía una hoguera para la víspera de San Sebastian. En el centro del pueblo se encuentra el cruecero de La Cruz, una cruz de hierro en base de piedra, situado en la intersección de las dos principales vías.

El geógrafo Madoz, en su diccionario geográfico de 1845-1850, describe Pallaruelo como un lugar bien ventilado, con 70 casas, casa consistorial, cárcel e iglesia. Se cultivaba trigo, ordio, avena; cría ganado lanar, y caza de conejos, perdices, lobos y zorros.

Pallaruelo ha sido y es un pueblo agrícola y ganadero; antes los cultivos eran de secano  y con la llegada del canal de monegros, y la modernización, muchos campos se han transformado en regadío. Tradicionalmente la actividad ganadera se ha basado en el pastoreo de ganado ovino con un pequeño porcentaje de caprino; se consumía mucha leche de cabra. Existían cinco balsas: la balsa Buena y la del Tío eran balsas de consumo humano y las balsas el Consejo, el Tozal y la del Tío Celestino (ya desaparecida) servían para consumo animal. La balsa Buena es de planta circular y revestida con un muro de piedra. En la balsa del Tozal se encontraba el recogimiento para los transeúntes. También, al lado de la balsa del Tozal, estaba  el tejar, donde acudía la familia Dobon de Alcolea, para fabricar las tejas. El viejo pozo Servando se encuentra enronado. La construcción de las casas es en piedra, adobe y tapial.

 

               

No había ni huerta ni frutales, pero sí viña y oliveras, en Pallaruelo siempre han gozado de muy buen vino. Abunda la caza menor de conejo, liebre, perdiz… Se recogían carretadas de sosas, romeros y ramas de sabinas para vender como leña, principalmente para hornos de pan. Francisco Lasheras recuerda los 11 kilómetros de distancia entre Pallaruelo y Sariñena, los recorría en carro con su padre y puede describir al detalle el recorrido.

La escuela llegó a tener hasta 36 críos y hoy en día aún permanece abierta. Hace medio siglo había más de 350 habitantes, quizá ahora sean unas 80 personas las que residan habitualmente. En el pueblo hubo una tienda de ultramarinos del tío Villa, la panadería de Victorino, la carnicería de Francho y el herrero  Francisco Soñen. El bar de Antolina estuvo entre los años de 1960 a 1990 y antes estuvo el bar del tío Villa, desde después de la guerra civil. El médico acudía desde Sariñena, el Doctor Pedro Cascales y el Doctor Andión. Del pueblo había un médico, D. Carlos Ruata, que ejercía en Barcelona, pero pasaba largas temporadas en Pallaruelo y siempre atendía a sus vecinos. La comadrona era la Jacoba. 

 

Entre calvos y pelaos

Y gente de poco pelo

Se ha formado un guirigay

En la fiesta de Pallaruelo.

 

José Pleyan de Porta, Sariñena. En “Aragón histórico, pintoresco y monumental” I Huesca p. 400.

 

“Pallaruelo, tres cebollas con un huevo”

 

         Refrán del manuscrito de Gonzalo Correas.

 

 

- Post relacionau:

La Masadera, Lastanosa y Pallaruelo de Monegros

El Chato de Pallaruelo de Monegros

 

                       

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27/06/2014 12:56. Monegrino #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La guerra civil en la Cartuja de las Fuentes

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Paseando por la Cartuja de las Fuentes se observan diferentes grabados en sus paredes, testigos escritos del paso de tropas en la Guerra Civil Española de 1936. Muchos milicianos escribieron su nombre y apellidos, aportando datos como la fecha y el cuerpo o regimiento al que pertenecían. El caso más conocido es el de Modesto Ramón, miliciano de Huesca y que perteneció al Cuerpo de Tren de la 121 Brigada de la Columna Durruti, firmado el 21 de noviembre de 1937. Su testimonio no significa la presencia de la columna de Durruti por el monasterio, pero si atestigua que pasó alguno de sus milicianos. 

También se puede leer la constancia de la Infantería Cataluña, regimiento nº 1  03, firmado por  Miguel Vilamoro (¿Vilamorzo?) el veinte de diciembre de 1936. Por las paredes del monasterio se encuentran diferentes testimonios que, con detenimiento y paciencia, pueden aportarnos valiosa información. Pero no son las únicas marcas que encontramos en la cartuja, pues abundan firmas relativamente recientes, con tiza o labradas con algún tipo de punzón.

La cartuja de las Fuentes se encontraba entre el frente de Aragón de la sierra de Alcubierre y Sariñena, albergo tropas del bando republicano y después del bando sublevado. 


En el monasterio, durante su uso como cuartel militar, cada capilla del claustrillo tenía una utilidad y sobre la entrada de algunas capillas aún se pueden leer los borrosos letreros “Enfermería” (el lugar más frío y más apropiado para evitar infecciones y sanar), “Objetos requisados”, “Prohibida la entrada” o “2ª compañía”.

En la iglesia, encima de la puerta de acceso al claustrillo y la puerta de enfrente, aparece la referencia 2-G-22 que denomina al grupo de bombardeo 2-G-22. El grupo de bombardeo 2-G-22 estuvo dotado con bombarderos trimotores alemanes JU-52 y fueron pilotados por españoles al mando del coronel Gallarza, que operaban en un  aeródromo muy cercano a la  Cartuja, término municipal de Lanaja. En la relación de aeródromos de la guerra civil del Colectivo Republicano de Esuskal Herria aparece citado el de Lanaja.

En "Las Batallas de Lanaja", de Roberto Mateo Caballero, se cita que un avión con tripulación alemana chocó en 1938 con la torre de la iglesia de la Cartuja de las Fuentes, estrellándose en el desaparecido olivar junto al monasterio y resultando muertos los tripulantes del aeroplano. El accidente causo daños a la torre, hoy en día con un chapitel muy deteriorado por los desperfectos causados por nidos de cigüeña. 

                    

* Fotografía de "Fotos y otras cosas"

Muchos daños se produjeron en el monasterio en la guerra civil, pues se quemaron los maderos de las celdas de los cartujos y los escasos restos del mobiliario y del retablo, quemados para evitar el frío y poder cocinar, aunque solamente en un claustrillo se observa evidencia de haber hecho fuego sin haber provocado graves daños. Popularmente  existe una falsa creencia sobre los visibles agujeros en los frescos de Fray Manuel Bayeu: no son orificios de balas sino, en realidad, son agujeros de percheros y toalleros de cuando el monasterio fue, en un fallido (y desafortunado) intento, transformado en balneario.

La celda prioral albergo una cárcel cuando el monasterio pasó a manos del ejército sublevado. En sus paredes se puede leer el nombre y la fecha de milicianos presos, introduciéndose como “Camarada”. Según el blog de Carlos “Fotos y otras cosas” cree que la celda prioral fue utilizada como calabozo “para cumplir arrestos del personal propio, primero republicano y después de marzo de 1938, fascista”

 

Un grafitti en una de las paredes del "calabozo" dice  “Gora Euskadi Askatuta”, parece actual, pero el Sr. Alberto Borrás, representante de la propiedad me aseguró que la inscripción pertenecía a la época de la Guerra Civil.

Fotos y otras cosas

 

Durante los primeros días del alzamiento militar se produjo el asesinato del administrador de casa Bastaras, familia propietaria del monasterio. El testimonio de lo sucedido aparece en el “Informe político social” a Francisco C. M. de Sariñena.

 “Según declaraciones de Mariano Grustán el informado salió con un grupo que salió de esta (Sariñena) a Lanaja con el fin de sostener el avance Nacional (en cuya ocasión cogieron a un falangista asesinándole un catalán que iba en el grupo, de cuyo sujeto nadie da datos). Manifestando, así mismo, que el informado acompañadote varias más fueron a la cartuja con el propósito de detener al señor administrador de Bastaras, al que no encontraron siendo detenido posteriormente por la escolta del comisario político del C. de aviación de esta villa y en octubre del 36 fue asesinado en el cementerio de esta villa por los mismos que los detuvieron”.

Francisco C. M. fue el encargado de las brigadas de trabajo de Sariñena (zona republicana), compuestas por detenidos  de derechas para realizar trabajos en el campo. Actuó de testigo favorable para algunos detenidos y mantuvo discrepancias con los dirigentes del comité. Hay testimonio que en el 36 votó a la derecha y ocultó en el monte a Bernardino Navarro, persona de derechas, que fue el director del Banco de Aragón de Soria.  

Queda mucho por conocer sobre el episodio de la guerra civil en el monasterio, muchas historias que recuperar y mucho por investigar. El monasterio, como en muchos ámbitos, es una enciclopedia de los últimos 500 años: de arte barroco, de la saga familiar de los mejores pintores de España, de la guerra de la independencia, de la desamortización, de la guerra civil y de la posguerra, entre muchos temas. Quedan muchos capítulos por escribir y muchas historias que narrar.    

                                

 

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La post guerra


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17/06/2014 08:17. Monegrino #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¡Mejor es más que peor!

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¡Mejor es más que peor!

 

-¡Quio! Ya t´has enterau 

han sonau las campanas 

pues a muerto han tocau

dicen Fulano, casa Minglanas

casau con la siña Mariana

y de Antolino cuñau;

asinas en la panadería,

me lo han contau.-

-¡Mejor!-

 

- Anoche lo vio el doutor,

y aunque s´alcontraba esmirriau

la indizión li hizo efeuto,

amadrugau y ascape

s´ha marchau p´al güerto;

que José, el carnicero,

me lo ha alcagüeteau.- 

-¡Mejor!-

 

- Aura m´ha comentau,

Josefa la verdulera,

que ha muerto Menganito

que ha bulcau con el trautor

labrando por el Corcullo.-

 ¡menudo leñazo s´en dio!

 -¡Mejor!-

 

- A yo m´han hablau

de Fulanita la lloradera

pues de ella no sabía cosa

que de males había enfermau

y al final la pata ha estirau.-

-¡Mejor!-

 

- Menganita la sogatera

ya no minchara más pan

ayer le fizo l´arraclán

haciendo sogeta en la era,

pues en este lugar ya se sabe:

no hay muerto que sólo marche.   

-¡Mejor!-

 

- Pues mia que te voy a dicir

que los muertos aún han de vivir,

¡qué Mosén Copas s´ha trafucau!

y en vez de tocar fiesta l´ha liau

y a muerto las campanas a bandiau,

el pueblo a unos cuantos a matau

y t´al fosal los ha mandau.

 -¡Mejor!-

 

- Al enterrador nada de gracia l´en hizo

que no sabía cuantas fuesas cavar

¡que el mallacán es duro de picar!

y  al final los aujeros tapo

¡y la faina remato!

-¡Mejor!-

 

 

- Enlace relacionau:

 

Tronada en las Cequinbajas

 

                            

 

 

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31/05/2014 09:09. Monegrino #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La Cartuja de las Fuentes, una perdida continua

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                                   * Desaparecido retablo mayor

Arturo Morera parece que no tenía alternativa para titular su serie de artículos “La Cartuja de las Fuentes, una historia accidentada”. Nada ha sido fácil en la historia del monasterio y aún hoy en día se debate entre permanecer o desaparecer. Se habla de lo que se puede perder, de lo que se ha perdido y de lo irrecuperable. Dejamos para el olvido el retablo mayor (1769- 1770), documentado por Belén Boloqui, del que afortunadamente encontramos una fotografía antigua, la imagen corresponde al archivo Gudiol de Barcelona. El retablo fue obra de Carlos Salas, escultor catalán de estilo neoclásico, quien también realizó trabajos en la basílica del Pilar de Zaragoza y en la catedral de Huesca. En la guerra civil se destruyó el retablo, la sillería del coro, el facistol y el altar mayor. El mobiliario se ha perdido, pero aún quedan tapices de Bayeu en el museo provincial de Huesca, el tabernáculo depositado en la basílica del Pilar y la imagen de la Virgen de las Fuentes en la parroquia del Salvador en Sariñena. Desconocemos la verdadera riqueza del monasterio, a pesar de su humildad, lo que ha llegado a desaparecer nunca lo sabremos: mobiliario, pinturas, bocetos, ornamentos, imágenes, reliquias… y documentos. En el futuro sería correcto recuperar todo lo posible que corresponde al monasterio.

Arturo Morera en “Una historia accidentada” recogió los trabajos más importantes sobre el monasterio: “Primer Instituto de la sagrada Religión de la Cartuxa” de Joseph Valles (Barcelona, 1792), “Notas históricas sobre la Cartuja de Nuestra Sra. De las Fuentes” del sacerdote Miguel Supervía Lostalé (Huesca 1921) y la obra “Historia de los Cartujos Aragoneses”, del francés D. Roque Ausseil, que se encuentra depositada en la cartuja Aula Dei de Zaragoza. Hay documentos y testimonios como la información recogida en el diccionario histórico-geográfico de Madoz, las noticias del diario de Avisos, los Gozos a la Cartuja de las Fuentes del Cancionero Popular de la Provincia de Huesca… El monasterio aún tiene mucha de su historia por recuperar; recientemente Alberto Lasheras nos ha descubierto la figura Fray Manuel Bayeu y Gemma Grau nos ha desvelado “curiosidades y secretos de la Cartuja”, se puede encontrar en el portal digital “Desde Monegros”.

El bibliógrafo aragonés Félix de Latassa y Ortín (Zaragoza, 1735-1805) recoge los escritores aragoneses hasta su época. Entre sus páginas encontramos a P. Don Miguel Sanchez (1752), Prior de la Cartuja de las Fuentes  que escribió tres obras sobre el gobierno de las cartujas, sermones y elogios. Fue un reconocido comisario visitador de los monasterios de la orden cartuja. P. Don Bruno Josef Alloza (1965), natural de Alcorisa se retiró a la “Cartuxa de Nuestra Señiora de las Fuentes, muriendo en el monasterio en 1778. Escribió “Verdades del Padre Alloza y algunas cartas sobre varias dudas que se le propusieron”, la obra se conservó en la Cartuja y trataba de oficios, cargos y empleos en la orden de la Cartuja.

En la obra de Latassa aparecen recogidos diferentes autores sariñenenses. Don Mateo Calbete (1625), maestro de la Capilla de la Catedral de Huesca, trabajó diversas composiciones musicales con motivo a las fiestas de San Lorenzo, y en el arte musical “tenía créditos de sabio”. Antonio Durán Gudiol lo considera “ni ejemplar ni cumplidor en sus obligaciones”, pues no cumplía las tareas y no regresaba a tiempo tras sus ausencias. FR. Domingo Del Pico (1567), fue maestro en teología y considerado uno de los profesores más acreditados “en virtud y letras” de Aragón. FR. Domingo fue celebre predicador en la corte del emperador Carlos V, a quien acompañó a Flandes. Sus obras son sermones, escritos y cartas, pero muchos no llegaron a ser publicados. Latassa recoge la existencia de alabanzas a la figura de FR. Domingo, que aparecen en el libro del “Racional”, libro de la Villa de Sariñena, guardado en la Iglesia parroquial, que recogía las memorias de los hijos más ilustres de la villa. El maestro Guillermo Gorriz (1400), fue profesor de artes y teología en Zaragoza, siendo muy conocido por sus “buenos deseos en favor de los estudiantes pobres”, motivo al que dedicó su obra. FR. Lorenzo Angelo Espin y Salillas (1598), habitó en el convento del Carmen de Zaragoza. Como teólogo fue autor de ocho obras, destacando “Quaresma continuas de Ferias mayores” que consecutivamente predicó en la Colegial de Sariñena y en el real Monasterio de Sixena. El padre de FR. Lorenzo, fue diputado del reino de Aragón.

 

               

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18/05/2014 11:48. Monegrino #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La masadera

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                                * Antigua iglesia románica

Lamasadera es un pequeño pueblo monegrino perteneciente a Sariñena. Aparece tras pasar el saso de Lasfitas, por la carretera de Lastanosa, resaltando en el llano al situarse sobre un tozal. Sus pocas calles presentan antiguas casas en ruinas y solares, las construcciones son en sillares y con puertas con arco de piedra, construcciones tradicionales que no deberían perderse. Recientemente se derrumbaron las casas de Albert, Amado y Campo, casas descendientes de una gran casa que fue dividida en tres viviendas. Algunas enormes piedras se encuentran dejadas a la puerta de la iglesia y en una podemos leer la fecha de su construcción en 1699. 

Manuel Benito nos aporta dos posibles orígenes al topónimo de Lamasadera, el primero relacionado con “mas” de masía, que vendría a significar “la masía”. La segunda posibilidad apunta al lugar donde se hacía pan. Las primeras referencias escritas del lugar son del siglo XIII: Lamassadera, La Masadera y La Massadera.

Madoz describe a Lamasadera en 1850 como una localidad situada en una llanura, libre á la influencia de todos los vientos, con clima muy saludable. La población contaba con unas diez casas y los vecinos vivían produciendo trigo, cebada, vino y aceite, con la cría algún ganado lanar y cabrío y la poca caza que había.

El término municipal ocupa unas 1000 hectáreas de monte. Actualmente viven unas seis personas, serán unos veinte empadronados, pero en verano llegan a estar hasta 13 puertas de casas abiertas. Llegó a haber 19 casas y en la escuelas una vez estaban más de treinta alumnos, muchos niños acudían de la cercana estación de ferrocarril del Tormillo, en la estación había unos siete ferroviarios y sus familias. La maestra vivía en la abadía, la recuerdan con mucho cariño.

La iglesia es del siglo XIX en honor a San Lorenzo, en una piedra de la entrada aparece tallada la parrilla de San Lorenzo. Aún se conservan las campanas en un tejado en muy mal estado, por ello la iglesia no puede ser usada. Las fiestas patronales se celebran cada diez de agosto, son unas fiestas muy familiares y acogedoras. La iglesia vieja corresponde al románico y tan sólo se conserva parte del ábside. Por la parte visible de la misma, deducen que es construcción del siglo XIII avanzado. “Resta parte del cilindro absidal, con imposta biselada delimitando el arranque de la bóveda de cuarto de esfera apuntada, centrada por ventanal de doble derrame fabricado con arco monolítico de medio punto”.

En una casa se encontraba un café bar. Una vez el rico del pueblo regaló lotería a todos los que se encontraban en el café, menos a unos amigos suyos que aquel día no estaban.  Tuvieron la fortuna que los boletos fueron premiados, a todos les toco menos a los amigos que aquel día no acudieron al bar.

Los domingos iba el herrero, existía una herrería que la empleaba cuando iba, ahora se encuentra el local del baile. El practicante se acercaba desde el Tormillo y cobraba en trigo, también hacía de barbero. Se masaba en casa y se iba a un horno del pueblo para cocer el pan. Como leña se usaban las viejas oliveras y almendreras, las ginestras y otras leñas menudas del monte. Dos días por semana se acercaba el vendedor de comestibles del Tormillo, sobre todo se compraban muchas sardinas de tina “civiles”. También se desplazaba a vender a los pueblos cercanos de Lastanosa y Casteflorite, aunque había tienda. Con el esparto se hacía sogueta, principalmente en invierno. Hacían fajos de sogueta que vendían en la feria de Monzón, para la Ascensión, para final de mayo. Con el dinero se compraban herramientas para comenzar bien la siega. Además, cada casa tenía tres o cuatro viñas, el vino era muy bueno. El pueblo ha vivido del secano, la ganadería ovina y la caza de liebres, conejos y perdices, en las casas criaban algún tocino. 

En la guerra civil se realizaron colectivizaciones en el pueblo y se trabajaron las tierras de la casa rica. Se repartieron la tierra y el trabajo lo realizaban todos juntos, la siega siempre fue la faena más dura.

Para la guerra vivía un cura jubilado que unos jornaleros de Sena lo fueron a buscar, si no salía de la casa la quemaban. Al final salió, se lo llevaron y pronto por el camino lo asesinaron, el disparo se escucho en el pueblo. Todos los retablos e imágenes de la iglesia los quemaron, en su interior fueron organizados muchos bailes.

 

                       

                                  * Antigua casa de Lamasadera

El agua se obtenía de las balsas, había una para los animales y otra para el consumo humano. Se cuidaba y protegía mucho la balsa buena, la de consumo humano, se impedía que ningún animal ni nada estropease el agua. Una vez se ahogo una chica de trece años “Josefa Salas”, una gran desgracia, tuvieron que vaciar a pozales toda la balsa. El agua de la balsa buena la iban extrayendo a cantaros para llenar los aljibes de las casas, para que se conservase fresca y potable durante los meses calurosos de verano.

El coche de línea de Barbastro a Villanueva de Sigena pasaba cuando podía, iba el chofer y el cobrador. Les traían plantero para los huertos.

Las fiestas duraban unos tres días, en cada casa se mataba un cordero y algunos pollos, acudía mucha gente y se comía, bebía y se bailaba mucho. Las fiestas menores se celebraban cada ocho de enero, fue cuando compraron la imagen de san Lorenzo, así que las fiestas menores las llamaban San Lorenzico. Iban músicos de pueblos cercanos, en una casas montaban un café y el del bar de Castelflorite, Francisco Arnal, también montaba un café. Venían vendedores ambulantes: turroneros y vendedores de lamines. Se gastaba mucha gaseosa de papel.

En tiempos llegaron a tener un equipo de futbol, llegaron a ganar a los equipos de Castelflorite y Lastanosa.

Para santa Agueda mataban un cordero e invitaban a todo el pueblo, eran fiestas muy humildes y familiares. Acudía un músico con un acordeón muchos domingos, hacía baile, había más de quince chicas bailando. Al músico le pagaban con vino y cena.   

                                       
   

         * Detalle asentamiento "Los Torrazos"

A las afueras del pueblo se encuentra los vestigios del asentamiento de “Los Torrazos”, poblado islámico de los  siglos X y XI, un conjunto fortificado de vivienda, silos y un posible horno. Lo que se ha considerado una habitación con una ventaneta, presenta indicios de haber sido un horno, según Eugenio Monesma, el color rojizo evidencia altas temperaturas. Muchas veces lo más cercano es lo más desconocido. Lamasadera es un pueblo maravilloso en un entorno muy especial, una escapada a uno de nuestros muy singulares parajes monegrinos.

 

Gracias a José Naya, por su amabilidad y explicaciones.

 

- Post relacionau:

La masadera, Lastanosa y Pallaruelo de Monegros

                        

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29/04/2014 13:52. Monegrino #. sin tema Hay 2 comentarios.

23 de abril

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Recortes de prensa:

El blog "Os Monegros" en la sección de "Blogeros Oscenses" del suplemento del Diario del Altoaragón "Ecos del Altoaragón" (Sábado, 5 de abril de 2014).

 

Homenaje a la miliciana Elisa García en Sariñena, Diario del Altoaragón (Lunes, 14 de abril de 2014).

 

¡Güen diya d´Aragón!

 

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23/04/2014 08:36. Monegrino #. sin tema Hay 2 comentarios.


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