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Os Monegros

Web Os Monegros

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Nos hemos trasladado y ahora el proyecto "Os Monegros" pasa a ser una página web. Un espacio más dinámico que mejora la facilidad de consulta de los diferentes artículos y trabajos que se han ido realizando en este blog. Una evolución y una nueva etapa, que podéis encontrar en la nueva dirección. 

 

www.osmonegros.com/

 

Estáis todos/as invitados, muchas gracias!!!!

La cuchara del Cucaracha

La cuchara del Cucaracha

 

- El montesino Cucaracha

morador de cuevas y escondrijos

la sierra d´Alcubierre l´en da cobijo

ande al bandolero y a su desdicha

les persigue el hambre

y sus fechorías de renombre.

 

- Por tierra plana caminaba

la cuadrilla del Cucaracha

la sierra, como la vida, es maltrecha

pero en el horizonte s´atisba,

para los forajidos del disierto,

l´asperanza de un páramo incierto

 

- Cucaracha a una lifara fue invitau

arredol de la mesa güena gana

la olla s´alcontraba plena,

ya el cocido estaba preparau.

 

- Tos prestos con sus cucharas

y el Cucaracha con una costra pan

ni al mesmo repatán

trataban d´estas maneras.

 

- Al rematar la güena faina

tos fartos s´en quedaron

pues hasta lo socarrau se mincharon,

la siesta aguardaba bajo la sabina.

 

- En estas, el Cucaracha dijo

yo a naide li faltau

en la comida m´he comportau

y dizir que no ha faltau el vino

pero aura pal postre

cada uno su cuchara

a gusto se la zampará

hasta que chemeque el vientre

busatros con la de fusta aspazico

y yo mi trozer de pan pal gargancho.

 

- Asinas pa otra vez

al de afuera hay que ceder

lo mejor para comer,

pues asinas lo dictaminó el juez.  

 

 

 

El "Cartujodrone"

 

El monasterio de la Cartuja de las Fuentes aún presenta misterios por descubrir, sus muros son arte e historia. El pasado 26 de diciembre, a iniciativa de los expertos en arte José Ignacio Calvo y Elena Barles, se ha realizado el proyecto “Cartujodrone”. Gracias a la  productora "Arodar", con la profesionalidad de Pepo Cabellud y Pipa Alvarez, a los técnicos del drone Fernando y José Tomas, y la colaboración de Rafael Macaya, el proyecto se realizó con éxito.  Esperamos que pronto se puedan dar a conocer los resultados, la leyenda continúa…  

Novedades en el mito del espíritu del monje de la Cartuja de las Fuentes

Novedades en el mito del espíritu del monje de la Cartuja de las Fuentes

 

El Dr. Roberto Falci ha realizado un sorprendente estudio en el monasterio monegrino de la Cartuja de las Fuentes. La extensa documentación sobre “fenómenos paranormales” llamó el interés del Dr. Falci, quien recientemente se desplazó al monasterio junto a su equipo técnico de investigación. “Nos habían llegado numerosos testimonios -afirma el Dr. Falci- era imprescindible realizar pronto las investigaciones oportunas”. El reputado científico, conocido por aplicar la metodología científico-natural a la parapsicología, ha utilizado novedosas técnicas de fenomenología trascendental en la detección de fenómenos paranormales en la Cartuja de las Fuentes.

Mediante psicofonías, sensores extra-sensoriales y cámaras especto-gráficas, ha recopilado un abundante material que se está analizando y estudiando. La investigación abarca diferentes materias como la radiestesia, telerradiestesia y la psicometría. La fenomenología para-física aportará influencias energéticas, efectos antigravitacionales, cambios en el estado de la masa (materialización) y transformaciones de energía.

Los datos apuntan a que los resultados serán muy reveladores, al tratarse de un lugar muy místico y transcendental. Por ahora, la prueba que nos adelanta el Dr. Falci es increíble, a través de capturas de imágenes multiespectrales se observa el espectro del espíritu de un monje cartujo vagando por el monasterio, una prueba irrefutable de la poderosa actividad paranormal de la Cartuja de las Fuentes. Verdad o no, no deja de ser ¡Inquietante!.

 

Descubriendo el monte de Lanaja (Sierra de Alcubierre)

Descubriendo el monte de Lanaja (Sierra de Alcubierre)

               * Vista de Peñalbeta a los pies de la sierra

Macario Andreu Torralba es un najino que conoce muy bien la sierra de Alcubierre, consciente de su gran valor natural y lo que ha significado a las generaciones pasadas. Con él la sierra se hace más grande, cada detalle, cada rincón o paraje que me descubre me sorprende y maravilla, se aprende mucho de las personas que sienten el territorio y lo transmiten.

En el mes de octubre dimos un paseo por la sierra, me hizo de guía para descubrir lugares que desconocía. Comenzamos la jornada hablando de las sabinas, de la Estiva, del paisaje, de cómo afecta la aplicación de fitosanitarios al hábitat… y de una senda oculta por la vegetación que encontré por casualidad. Hace días que me adentré por aquella senda, encontrando los buscados robellones, hasta que ya no pude avanzar más. Macario la conoce y me explica que es exactamente allí donde termina, que un poco más arriba, escondida, se encuentran los restos de una vieja aldea. Era la aldea “la Bruja” que fue habitada por un matrimonio de apariencia andrajosa y descuidada, cuya sola presencia asustaba a las gentes de Lanaja; abusaban del alcohol y pasaban los duros inviernos en la solitaria y recóndita aldea. Las aldeas son las casetas o masadas de piedra de la sierra, consistían en una pequeña zona habitable y un espacio para los animales de labor. Las aldeas las habitaban en las épocas de siembra y siega de los secanos, pasaban largas temporadas en verano. Las gentes segaban los campos, se hacía leña y alguna carbonera, por cada cerro se veían rebaños de cabras… la sierra, en estos montes monegrinos, estaba plena de vida 

Pronto llegamos a Peñalbeta, un conjunto de aldeas que se asemeja a un pueblo, pertenece al pueblo monegrino de Lanaja. Algunas aldeas sirvieron de posadas de arrieros y viajantes del antiguo camino Real de Zaragoza y en otras se intercambiaban los caballos de carruajes para que resistieran el largo trayecto antes de atravesar la sierra de Alcubierre. En lo alto de la sierra se encontraba la aldea “El peaje”, donde se encontraban los percherones, caballos que por su fuerza o temperamento servían para arrastrar grandes pesos y ayudaban a subir carruajes por Val Zaragoza.

En Peñalbeta resisten algunas aldeas, otras están caídas, la aldea de Macario, el Carlista, el Casero, de Juan Mariano, del Torralbes, de Hilario, de Quiterio, de los Pallarueleros, el Borrachón  y la iglesia a San Martín. No llegó a ser un pueblo, pues sus habitantes residían principalmente en Lanaja y aunque pasaban largos tiempos en Peñalbeta, los domingos iban a guardar fiesta a Lanaja.

Continuamos por Val de Lupo hasta encontrar el corral de l´Anica, donde dieron muerte al celebre bandido Cucaracha. Se narra que fueron envenenados con vino y así les sorprendieron en la aldea, dicen que dispararon por una ventaneta, pero su forma tan cerrada hace poco probable aquella versión. Posiblemente, los civiles, se aseguraron que los somníferos actuasen profundamente para abatirlos una vez inconscientes.

El camino transcurre hablando de la toponimia, de palabras como “bitilaina” que es el Durillo (Viburnum tinus L) o la palabra “tollos”, forma de denominar la zona de los barrancos que discurre encajonado. Me descubre el “Buchal” (de boj: Buxus Sempervirens sp.) un barranco muy interesante por su belleza, su valor botánico, geológico y paisajístico. Cerca se encuentra el volador, un sitio para contemplar el amplio horizonte, lo maravilloso de la sierra es poder observar la provincia de Huesca, la sierra de Guara y los altos Pirineos. Cerca del Buchal está la aldea Lorda, cuya familia arregló la aldea después de la muerte de Mariano Gavín, el bandido Cucaracha. La rehabilitación fue muy ostentosa, superior a las posibilidades de la familia, dando pie a habladurías, pues la gente chismorreaba que quizá encontraron, en la vieja aldea, el último botín del Cucaracha y con el pagaron las obras.

Macario dinamizó, con otros najinos/as, la vida del lugar de Lanaja. Crearon la asociación F.A.L. (Fablans de Aragonés de Lanaja), elaboraron un diccionario de léxico aragonés en Lanaja (Escanero, Chesús Inazio, Lanaxa: a fabla n´o lugar nuestro, Fuellas d´informazión d´o Consello d´a Fabla Aragonesa, lum. 19, Uesca, 1980), realizaron inventarios de aldeas y han trabajado la etnografía local. Crearon un grupo senderista para recorrer, conocer y disfrutar la sierra e impulsaron un proyecto de actividades educativas en el monte para jóvenes. Es miembro del dance de Lanaja y gaitero. Un ejemplo de compromiso, con el respeto al medioambiente, con conocimiento e interés por su historia; de su gente, de su pueblo y de la sierra.

La sierra de Alcubierrre no deja de ser un lugar por descubrir y proteger, con una masa forestal impresionante, de gran biodiversidad y con unos paisajes espectaculares. Acabamos la mañana dejándonos mucho por ver, que hablar y por hacer, quedan días para disfrutar del privilegio de vivir en esta parte del mundo; un mundo tan grande donde querer lo más pequeño es hacer un mundo mejor: “pensando globalmente y actuando localmente”. 

 

                            

Los Pierretes

Los Pierretes

 *Foto: Antonio Susín, Carmen la Pomara y Elías Capitán.

 

Elías Capitán Inglán, apodado “Pierretes”, debido al amor que su padre José Capitán tenía a los animales, fue “general” del dance de Sariñena. Participó en la representación del duelo entre “moros y cristianos”, interpretando al general cristiano y así aparece elegantemente inmortalizado, la fotografía es de 1940, con un traje militar de alto rango. Su hermano es Vicente Capitán Inglán (1899-1967), conocido gaitero del dance de Sariñena. Vicente aprendió de Sixto Lana “El Rey”, de quien, además de transmitirle su arte, heredó su gaita. Vicente fue huertero, cestero y pregonero. Con la trompeta anunciaba el pregón de asuntos varios del ayuntamiento o anunciaba la presencia de vendedores ambulantes y tocando un tambor anunciaba el pregón sobre asuntos del sindicato de riegos. Vestía un característico traje negro de pana, tuvo dos hijas, Ilumina y Consuelo, con su mujer Mónica, con quien hacía las cestas.

 

Elías Capitán trabajó un pequeño huerto de arriendo por los bancales de Portera, tejía cañizos y blanqueaba con cal. Las brochas las hacía con pelo de burro, triaba el pelo bueno y lo fijaba a un palo con un “modroño” en la punta, con liza iba atando los manojos de pelo hasta formar la brocha. Por aquellos años, Elías y Morcilla eran los únicos blanqueadores del lugar. Para blanquear por lo alto ataba la brocha a una caña, pintaba por unas 25 pesetas la habitación, recuerda su hija Josefina Capitán. Josefina es una de las tres hijas de Elías, junto a María y Cristina, y nos ha recibido amablemente en su casa. Mira al pasado con la nostalgia de una época dura, pero en la que se respiraba mayor conciencia de pueblo, más unidad y vecindad: “las puertas de las casas estaban abiertas y nadie entraba”.

 

Josefina con sus hermanas tenían que ayudar a su padre, primero era comer antes que la escuela, aunque trataban de faltar lo menos posible. Madrugaban para ir a pelar las cañas y con una hoz las iban pelando de arriba abajo. Su padre cortaba y hacía los fajos de cañas, los tapaba por la noche con las hojas, para que no cogieran la rosada, y al día siguiente las pelaban. Los cañizos se los compraba Basilio el albañil a 1,25 pesetas. A la hora de comer llegaba su madre con la comida y se la comían en el mismo tajo, con suerte alguna sopa de patetas o de alguna cabeza de cordero. Entre risas, Josefina cuenta la extrañeza que su padre se llevaba al percatarse que a las sardinas de cubo “guardia civiles”, compradas en casa Ancho, siempre les faltaban los ojos, pues Josefina se los comía en el trayecto de vuelta a casa.

 

Para las fiestas se mataba un tocino y pollos tomateros, que eran pollos muy tempraneros. Criaban conejos y con una jadeta, Josefina, iba a buscar hierba para criarlos. En casa hacían sogueta, respigaban almendras, arrancaban lino, iban a buscar carbón quemado a la estación para calentarse e iban a comprar romeros que traían de Castejón de Monegros: “amadruga, que te darán los mejores”. Josefina nos recuerda la forma de hacer las criadillas, que las considera mejor que los sesos, para cocinarlas les quita la piel y las hierve un poquer, las apaña con un poco de aceite y ajo y listas para comer. Con las tripas de cordero hacían sopa, las tenían que lavar muy bien. La forma que tenían para limpiar las tripas era dejarlas a remojo con cal en polvo y al día siguiente se rascaban dejando las tripas limpias y blancas. Muchas personas iban a su casa a comprar cal para limpiar las tripas.

 

Gracias a  Josefina Capitán por abrirnos la cadiera monegrina de los recuerdos, siempre un placer aprender de la gran sabiduría popular. Y también gracias a Manuel Antonio Corvinos porque, como siempre, ayuda y hace disfrutar de la aventura de viajar a las raíces de nuestra tierra monegrina.

 

* La cal la elaboraban utilizando los hornos que se encuentran en el antiguo puente de Santiago sobre el Alcanadre en Sariñena. (Ampliada la información el 11/11/2014)

 

                          

El valor del monasterio de la Cartuja de las Fuentes (1ª parte)

El valor del monasterio de la Cartuja de las Fuentes (1ª parte)

Conocer la magnitud de la Cartuja de las Fuentes, es vital para contextualizar la responsabilidad de su reivindicación y el fin de preservar el monasterio barroco del siglo XVII. El monasterio está declarado Bien de Interés Cultural y es Conjunto Histórico-Artístico desde 2002. Pero ¿Por qué es importante el monasterio? ¿Por qué es importante no perderlo? Para responder estas preguntas se ha recurrido a la opinión de diferentes expertos, estudiosos de la Cartuja de las Fuentes y de la obra del pintor Fray Manuel Bayeu, pretendiendo la mayor objetividad posible y desde un punto de vista técnico y académico, dilucidar el delicado asunto que nos ocupa y preocupa.

Arturo Ansón es Doctor en Historia del Arte, catedrático del Instituto “Goya” de Zaragoza y profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Responde sobre el pintor Fray Manuel Bayeu y la importancia artística de las pinturas de la cartuja de las Fuentes. 

¿Qué importancia tiene Fray Manuel Bayeu como pintor?

“Fray Manuel Bayeu, es una figura destacada en el panorama pictórico aragonés del siglo XVIII, pues representa la presencia de la pintura tardobarroca-rococó en tierras aragonesas, y un seguidor de los modelos y tipologías de su hermano, el pintor de cámara Francisco Bayeu, el mejor pintor español del siglo XVIII, excepción hecha de Goya.” 

¿Cuál es la importancia o relevancia artística de las pinturas de la cartuja de las Fuentes?

“La importancia del ciclo pictórico desarrollado durante muchos años por fray Manuel Bayeu en la cartuja de Las Fuentes (iglesia, claustros, capillas) es excepcional, tanto por la unidad estética que se aprecia en el conjunto, como por el ambicioso programa iconográfico desarrollado en sus bóvedas y muros por el pintor cartujo. Sólo en el circuito de la Santa Capilla del Pilar de Zaragoza, en cuyas bóvedas y cúpulas pintaron
Goya, Francisco y Ramón Bayeu y Antonio González Velázquez, o en la iglesia de la cartuja de Aula Dei, con pintura de Goya al óleo sobre el muro, encontramos conjuntos de mayor calidad artística. Los conjuntos murales de la cartuja de la Concepción o Baja, junto a Zaragoza, de Almor, y de la iglesia parroquial de Épila, no alcanzan la relevancia de los de fray Manuel en la cartuja de Las Fuentes. Por ello, por su singularidad en el panorama artístico del siglo XVIII en Aragón y en España, no se debe permitir su deterioro y pérdida.”

José Ignacio Calvo es  Historiador del Arte y Jefe del Servicio de Bienes Muebles de la Diputación Provincial de Zaragoza, es especialista en la obra del pintor cartujo Fray Manuel Bayeu. Elena Barlés Báguena es Profesora Titular del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, ha estudiado fundamentalmente el arte y la arquitectura de las cartujas de la provincia cartujana de Cataluña. Ambos, son los mayores expertos de nuestro monasterio y dan luz sobre las siguientes cuestiones: 

¿Qué importancia tiene Fray Manuel Bayeu como pintor?

“En el panorama de la pintura regional aragonesa del siglo XVIII, al margen de Goya y Francisco Bayeu que son pintores excepcionales, es uno de los mejores pintores. Quizá José Luzán suena más, porque fue maestro de toda esa generación, pero Manuel Bayeu creo que es de mejor calidad. Otros como Manuel Eraso, Juan Antonio Merclein, Diego Gutierrez, Braulio González, etc., son menos conocidos.”

¿Qué importancia tienen las pinturas del monasterio?

“Como conjunto mural barroco, es uno de lo más importantes de Aragón. Del siglo XVII, el más señero es el de la iglesia de la Mantería, Zaragoza, realizado por Claudio Coello y un ayudante. Del siglo XVIII hay que destacar la cartuja de Aula Dei (Goya), las cúpulas del Pilar (por Antonio Gopnzález Velázquez, Francisco Bayeu, Ramón Bayeu y Goya) y la Cartuja de las Fuentes. Luego hay muchos más, pero no tan imponentes.”

¿Qué importancia tiene la cartuja de las fuentes en Aragón y en España?

“La cartuja de Aula Dei (s. XVI) es la más importante de las tres por su historia, características monumentales, pinturas de Goya, mejor conservación, ser modelo  tipológico de las otras dos aragonesas y de otras españolas (Ara Christi en Valencia, y Valldemosa en Mallorca, además de Évora en Portugal). La de la Concepción está más mutilada que la de Las Fuentes pero ha ganado mucho desde la reciente restauración de la iglesia. Además, todos lo que pervive está bien conservado o consolidado. La de las Fuentes es, como las otras dos, BIC (Bien de Interés Cultural). No cabe duda de que es uno de los grandes monumentos del barroco en Aragón. Es mucho lo perdido y deteriorado, pero es más lo que se mantiene. Un exhaustivo plan integral de restauración (auque suene utópico), daría resultados espectaculares. Desde luego supera a la cartuja de la Concepción.”

¿Qué hace especial y única a la Cartuja de las Fuentes?

“Una cartuja es siempre un conjunto singular por los peculiares modos de vida de la Orden Cartujana que refleja: retiro de los monjes al “desierto” (como lo llaman en fuentes antiguas), vida mixta eremítica-cenobítica, gran escala y funcionalidad arquitectónica necesaria para esa vida, espiritualidad y autenticidad que hay detrás de todo lo anterior….” 

 

“Es el tercer conjunto mural pictórico

 más importante de Aragón”

 

Continuará…

 

- Enlace relacionau:

La Guerra Civil en la Cartuja de las Fuentes

 

                         

¡Quemisió quién es!

¡Quemisió quién es!

 

¡Quemisió quién es!


Una noche de verano

a la fresca aconteció

la chafardería que se contó

en to la plazeta resonó.

 

Alparzearón del matután

un matraco mui tozudo

de pocastrazas, miaja polido,

tontorrón, menudo mallacán.

 

Pero en estás la siña preguntó:

¿quién es el tal mambrún?

¿ese malmandau y malplantau?

¿ese malaparcau y malfainero?.

 

Pues es de casa gurrión

su madre de Cabosaso

en iba a dallar al saso

y su padre es de Castejón.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

Con una de Castiflorite se casó

hiciendo familia  en Albalatillo

asabelo de embustero es el pillo

alcaso, mejor no conocerlo.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

Su hermana vive en Pallaruelo

con uno de L´Almonda s´ajuntó

lleva ganau por Moncalvo

y tiene poco pelo.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

¡Hay mujer! que no t´enteras

el zagal es de Sariñena

tiene tierras por Orillena

y es corto de entendederas.

 

Li tendrás mil veces visto

es jotero rondador

y en su güerto güen picador,

torrollón, ¡quemisió!

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

Su agüelo de Leciñena

u de Bujaralóz u Grañen,

de Alcubierre u Sangarrén

y l´agüela de Sena.

 

-¡Pues no caigo!-

Siña Pilar comentó.

 

La noche alcagüeteando continó

y la siña aún no s´han enterau

de que matután s´ha hablau

y asinas la fresca terminó.

 

- Enlaces relacionaus:

¡Mejor es más que peor!

Tronada en las Cequinbajas

 

                        

Pallaruelo de Monegros

Pallaruelo de Monegros

Pallaruelo de Monegros se encuentra al pie de la sierra de Alcubierre, entre campos de cereales salpicados por sabinas centenarias. El paisaje es único, el sabinar de Pallaruelo es un tesoro, un bosque formidable de sabina albar junto a especies esteparias como el romero, la ontina y el sisallo. Pallaruelo resalta en el paisaje, es un pueblo costanero culminado por los restos de una antigua torre, el último vestigio de la antigua iglesia construida en 1258. Se han perdido gran parte de las tablas góticas del retablo, del siglo XIV, obra de Martín Soria, pero afortunadamente aún se conservan algunas en el Museo Provincial de Huesca.

Las primeras referencias escritas de Pallaruelo corresponden a 1170 y son: Pallaruelo, Pallerolo, Payleyrol, Pallyaruelo, Palarolo. Manuel Benito ha relacionado su origen etimológico a “Palacio”, del latín PALATIUM: propiedad, granja. Pero es Bienvenido Mascaray, en Toponimia altoaragonesa, quien nos ofrece un análisis más profundo considerando Pallaruelo un topónimo ibérico cuyo significado es “el terreno costanero de avena”, y más completamente “el terreno costanero sembrado de avena”.

La Iglesia parroquial a San Salvador es contemporánea, de 1808, de un estilo Barroco clasicista. Las fiestas patronales se celebran los días de San Salvador (6 de agosto) y San Roque (7 de agosto). En las vísperas de las fiestas se cantaban coplillas y se iba por las casas donde tenían buen vino. El gaitero Vicente “El Capitán” acompañaba los bailes y mudanzas del dance. Acudía a cantar el jotero de Ballobar  “Remetes” y el jotero de Santalecina iba a cantar a Albalatillo; el que cantaba en un pueblo no podía ir al otro, eran rencillas sanas entre pueblos. La ronda jotera ha estado sin realizarse más de cincuenta años, pero ahora goza de una completa implicación y participación de todo el pueblo. Lo mismo ha sucedido con el dance, que se recuperó tras 30 años de ausencia. 

                                  

La cofradía de San Sebastian nació para dar entierro a los transeúntes que fallecían en el término de Pallaruelo, se hacía cargo de los costes del enterramiento. Además se acompañaban y velaban los enterramientos de los cofrades, éstos pagaban una cuota periódica para cubrir los gastos. Para San Gregorio, el 9 de mayo, se bendecían los términos municipales y el 19 de enero se hacía una hoguera para la víspera de San Sebastian. En el centro del pueblo se encuentra el cruecero de La Cruz, una cruz de hierro en base de piedra, situado en la intersección de las dos principales vías.

El geógrafo Madoz, en su diccionario geográfico de 1845-1850, describe Pallaruelo como un lugar bien ventilado, con 70 casas, casa consistorial, cárcel e iglesia. Se cultivaba trigo, ordio, avena; cría ganado lanar, y caza de conejos, perdices, lobos y zorros.

Pallaruelo ha sido y es un pueblo agrícola y ganadero; antes los cultivos eran de secano  y con la llegada del canal de monegros, y la modernización, muchos campos se han transformado en regadío. Tradicionalmente la actividad ganadera se ha basado en el pastoreo de ganado ovino con un pequeño porcentaje de caprino; se consumía mucha leche de cabra. Existían cinco balsas: la balsa Buena y la del Tío eran balsas de consumo humano y las balsas el Consejo, el Tozal y la del Tío Celestino (ya desaparecida) servían para consumo animal. La balsa Buena es de planta circular y revestida con un muro de piedra. En la balsa del Tozal se encontraba el recogimiento para los transeúntes. También, al lado de la balsa del Tozal, estaba  el tejar, donde acudía la familia Dobon de Alcolea, para fabricar las tejas. El viejo pozo Servando se encuentra enronado. La construcción de las casas es en piedra, adobe y tapial.

 

               

No había ni huerta ni frutales, pero sí viña y oliveras, en Pallaruelo siempre han gozado de muy buen vino. Abunda la caza menor de conejo, liebre, perdiz… Se recogían carretadas de sosas, romeros y ramas de sabinas para vender como leña, principalmente para hornos de pan. Francisco Lasheras recuerda los 11 kilómetros de distancia entre Pallaruelo y Sariñena, los recorría en carro con su padre y puede describir al detalle el recorrido.

La escuela llegó a tener hasta 36 críos y hoy en día aún permanece abierta. Hace medio siglo había más de 350 habitantes, quizá ahora sean unas 80 personas las que residan habitualmente. En el pueblo hubo una tienda de ultramarinos del tío Villa, la panadería de Victorino, la carnicería de Francho y el herrero  Francisco Soñen. El bar de Antolina estuvo entre los años de 1960 a 1990 y antes estuvo el bar del tío Villa, desde después de la guerra civil. El médico acudía desde Sariñena, el Doctor Pedro Cascales y el Doctor Andión. Del pueblo había un médico, D. Carlos Ruata, que ejercía en Barcelona, pero pasaba largas temporadas en Pallaruelo y siempre atendía a sus vecinos. La comadrona era la Jacoba. 

 

Entre calvos y pelaos

Y gente de poco pelo

Se ha formado un guirigay

En la fiesta de Pallaruelo.

 

José Pleyan de Porta, Sariñena. En “Aragón histórico, pintoresco y monumental” I Huesca p. 400.

 

“Pallaruelo, tres cebollas con un huevo”

 

         Refrán del manuscrito de Gonzalo Correas.

 

 

- Post relacionau:

La Masadera, Lastanosa y Pallaruelo de Monegros

El Chato de Pallaruelo de Monegros

 

                       

La guerra civil en la Cartuja de las Fuentes

La guerra civil en la Cartuja de las Fuentes

Paseando por la Cartuja de las Fuentes se observan diferentes grabados en sus paredes, testigos escritos del paso de tropas en la Guerra Civil Española de 1936. Muchos milicianos escribieron su nombre y apellidos, aportando datos como la fecha y el cuerpo o regimiento al que pertenecían. El caso más conocido es el de Modesto Ramón, miliciano de Huesca y que perteneció al Cuerpo de Tren de la 121 Brigada de la Columna Durruti, firmado el 21 de noviembre de 1937. Su testimonio no significa la presencia de la columna de Durruti por el monasterio, pero si atestigua que pasó alguno de sus milicianos. 

También se puede leer la constancia de la Infantería Cataluña, regimiento nº 1  03, firmado por  Miguel Vilamoro (¿Vilamorzo?) el veinte de diciembre de 1936. Por las paredes del monasterio se encuentran diferentes testimonios que, con detenimiento y paciencia, pueden aportarnos valiosa información. Pero no son las únicas marcas que encontramos en la cartuja, pues abundan firmas relativamente recientes, con tiza o labradas con algún tipo de punzón.

La cartuja de las Fuentes se encontraba entre el frente de Aragón de la sierra de Alcubierre y Sariñena, albergo tropas del bando republicano y después del bando sublevado. 


En el monasterio, durante su uso como cuartel militar, cada capilla del claustrillo tenía una utilidad y sobre la entrada de algunas capillas aún se pueden leer los borrosos letreros “Enfermería” (el lugar más frío y más apropiado para evitar infecciones y sanar), “Objetos requisados”, “Prohibida la entrada” o “2ª compañía”.

En la iglesia, encima de la puerta de acceso al claustrillo y la puerta de enfrente, aparece la referencia 2-G-22 que denomina al grupo de bombardeo 2-G-22. El grupo de bombardeo 2-G-22 estuvo dotado con bombarderos trimotores alemanes JU-52 y fueron pilotados por españoles al mando del coronel Gallarza, que operaban en un  aeródromo muy cercano a la  Cartuja, término municipal de Lanaja. En la relación de aeródromos de la guerra civil del Colectivo Republicano de Esuskal Herria aparece citado el de Lanaja.

En "Las Batallas de Lanaja", de Roberto Mateo Caballero, se cita que un avión con tripulación alemana chocó en 1938 con la torre de la iglesia de la Cartuja de las Fuentes, estrellándose en el desaparecido olivar junto al monasterio y resultando muertos los tripulantes del aeroplano. El accidente causo daños a la torre, hoy en día con un chapitel muy deteriorado por los desperfectos causados por nidos de cigüeña. 

                    

* Fotografía de "Fotos y otras cosas"

Muchos daños se produjeron en el monasterio en la guerra civil, pues se quemaron los maderos de las celdas de los cartujos y los escasos restos del mobiliario y del retablo, quemados para evitar el frío y poder cocinar, aunque solamente en un claustrillo se observa evidencia de haber hecho fuego sin haber provocado graves daños. Popularmente  existe una falsa creencia sobre los visibles agujeros en los frescos de Fray Manuel Bayeu: no son orificios de balas sino, en realidad, son agujeros de percheros y toalleros de cuando el monasterio fue, en un fallido (y desafortunado) intento, transformado en balneario.

La celda prioral albergo una cárcel cuando el monasterio pasó a manos del ejército sublevado. En sus paredes se puede leer el nombre y la fecha de milicianos presos, introduciéndose como “Camarada”. Según el blog de Carlos “Fotos y otras cosas” cree que la celda prioral fue utilizada como calabozo “para cumplir arrestos del personal propio, primero republicano y después de marzo de 1938, fascista”

 

Un grafitti en una de las paredes del "calabozo" dice  “Gora Euskadi Askatuta”, parece actual, pero el Sr. Alberto Borrás, representante de la propiedad me aseguró que la inscripción pertenecía a la época de la Guerra Civil.

Fotos y otras cosas

 

Durante los primeros días del alzamiento militar se produjo el asesinato del administrador de casa Bastaras, familia propietaria del monasterio. El testimonio de lo sucedido aparece en el “Informe político social” a Francisco C. M. de Sariñena.

 “Según declaraciones de Mariano Grustán el informado salió con un grupo que salió de esta (Sariñena) a Lanaja con el fin de sostener el avance Nacional (en cuya ocasión cogieron a un falangista asesinándole un catalán que iba en el grupo, de cuyo sujeto nadie da datos). Manifestando, así mismo, que el informado acompañadote varias más fueron a la cartuja con el propósito de detener al señor administrador de Bastaras, al que no encontraron siendo detenido posteriormente por la escolta del comisario político del C. de aviación de esta villa y en octubre del 36 fue asesinado en el cementerio de esta villa por los mismos que los detuvieron”.

Francisco C. M. fue el encargado de las brigadas de trabajo de Sariñena (zona republicana), compuestas por detenidos  de derechas para realizar trabajos en el campo. Actuó de testigo favorable para algunos detenidos y mantuvo discrepancias con los dirigentes del comité. Hay testimonio que en el 36 votó a la derecha y ocultó en el monte a Bernardino Navarro, persona de derechas, que fue el director del Banco de Aragón de Soria.  

Queda mucho por conocer sobre el episodio de la guerra civil en el monasterio, muchas historias que recuperar y mucho por investigar. El monasterio, como en muchos ámbitos, es una enciclopedia de los últimos 500 años: de arte barroco, de la saga familiar de los mejores pintores de España, de la guerra de la independencia, de la desamortización, de la guerra civil y de la posguerra, entre muchos temas. Quedan muchos capítulos por escribir y muchas historias que narrar.    

                                

 

- Post relacionau: 

La post guerra


¡Mejor es más que peor!

¡Mejor es más que peor!

 

 

¡Mejor es más que peor!

 

-¡Quio! Ya t´has enterau 

han sonau las campanas 

pues a muerto han tocau

dicen Fulano, casa Minglanas

casau con la siña Mariana

y de Antolino cuñau;

asinas en la panadería,

me lo han contau.-

-¡Mejor!-

 

- Anoche lo vio el doutor,

y aunque s´alcontraba esmirriau

la indizión li hizo efeuto,

amadrugau y ascape

s´ha marchau p´al güerto;

que José, el carnicero,

me lo ha alcagüeteau.- 

-¡Mejor!-

 

- Aura m´ha comentau,

Josefa la verdulera,

que ha muerto Menganito

que ha bulcau con el trautor

labrando por el Corcullo.-

 ¡menudo leñazo s´en dio!

 -¡Mejor!-

 

- A yo m´han hablau

de Fulanita la lloradera

pues de ella no sabía cosa

que de males había enfermau

y al final la pata ha estirau.-

-¡Mejor!-

 

- Menganita la sogatera

ya no minchara más pan

ayer le fizo l´arraclán

haciendo sogeta en la era,

pues en este lugar ya se sabe:

no hay muerto que sólo marche.   

-¡Mejor!-

 

- Pues mia que te voy a dicir

que los muertos aún han de vivir,

¡qué Mosén Copas s´ha trafucau!

y en vez de tocar fiesta l´ha liau

y a muerto las campanas a bandiau,

el pueblo a unos cuantos a matau

y t´al fosal los ha mandau.

 -¡Mejor!-

 

- Al enterrador nada de gracia l´en hizo

que no sabía cuantas fuesas cavar

¡que el mallacán es duro de picar!

y  al final los aujeros tapo

¡y la faina remato!

-¡Mejor!-

 

 

- Enlace relacionau:

 

Tronada en las Cequinbajas

 

                            

 

 

La Cartuja de las Fuentes, una perdida continua

La Cartuja de las Fuentes, una perdida continua

                                   * Desaparecido retablo mayor

Arturo Morera parece que no tenía alternativa para titular su serie de artículos “La Cartuja de las Fuentes, una historia accidentada”. Nada ha sido fácil en la historia del monasterio y aún hoy en día se debate entre permanecer o desaparecer. Se habla de lo que se puede perder, de lo que se ha perdido y de lo irrecuperable. Dejamos para el olvido el retablo mayor (1769- 1770), documentado por Belén Boloqui, del que afortunadamente encontramos una fotografía antigua, la imagen corresponde al archivo Gudiol de Barcelona. El retablo fue obra de Carlos Salas, escultor catalán de estilo neoclásico, quien también realizó trabajos en la basílica del Pilar de Zaragoza y en la catedral de Huesca. En la guerra civil se destruyó el retablo, la sillería del coro, el facistol y el altar mayor. El mobiliario se ha perdido, pero aún quedan tapices de Bayeu en el museo provincial de Huesca, el tabernáculo depositado en la basílica del Pilar y la imagen de la Virgen de las Fuentes en la parroquia del Salvador en Sariñena. Desconocemos la verdadera riqueza del monasterio, a pesar de su humildad, lo que ha llegado a desaparecer nunca lo sabremos: mobiliario, pinturas, bocetos, ornamentos, imágenes, reliquias… y documentos. En el futuro sería correcto recuperar todo lo posible que corresponde al monasterio.

Arturo Morera en “Una historia accidentada” recogió los trabajos más importantes sobre el monasterio: “Primer Instituto de la sagrada Religión de la Cartuxa” de Joseph Valles (Barcelona, 1792), “Notas históricas sobre la Cartuja de Nuestra Sra. De las Fuentes” del sacerdote Miguel Supervía Lostalé (Huesca 1921) y la obra “Historia de los Cartujos Aragoneses”, del francés D. Roque Ausseil, que se encuentra depositada en la cartuja Aula Dei de Zaragoza. Hay documentos y testimonios como la información recogida en el diccionario histórico-geográfico de Madoz, las noticias del diario de Avisos, los Gozos a la Cartuja de las Fuentes del Cancionero Popular de la Provincia de Huesca… El monasterio aún tiene mucha de su historia por recuperar; recientemente Alberto Lasheras nos ha descubierto la figura Fray Manuel Bayeu y Gemma Grau nos ha desvelado “curiosidades y secretos de la Cartuja”, se puede encontrar en el portal digital “Desde Monegros”.

El bibliógrafo aragonés Félix de Latassa y Ortín (Zaragoza, 1735-1805) recoge los escritores aragoneses hasta su época. Entre sus páginas encontramos a P. Don Miguel Sanchez (1752), Prior de la Cartuja de las Fuentes  que escribió tres obras sobre el gobierno de las cartujas, sermones y elogios. Fue un reconocido comisario visitador de los monasterios de la orden cartuja. P. Don Bruno Josef Alloza (1965), natural de Alcorisa se retiró a la “Cartuxa de Nuestra Señiora de las Fuentes, muriendo en el monasterio en 1778. Escribió “Verdades del Padre Alloza y algunas cartas sobre varias dudas que se le propusieron”, la obra se conservó en la Cartuja y trataba de oficios, cargos y empleos en la orden de la Cartuja.

En la obra de Latassa aparecen recogidos diferentes autores sariñenenses. Don Mateo Calbete (1625), maestro de la Capilla de la Catedral de Huesca, trabajó diversas composiciones musicales con motivo a las fiestas de San Lorenzo, y en el arte musical “tenía créditos de sabio”. Antonio Durán Gudiol lo considera “ni ejemplar ni cumplidor en sus obligaciones”, pues no cumplía las tareas y no regresaba a tiempo tras sus ausencias. FR. Domingo Del Pico (1567), fue maestro en teología y considerado uno de los profesores más acreditados “en virtud y letras” de Aragón. FR. Domingo fue celebre predicador en la corte del emperador Carlos V, a quien acompañó a Flandes. Sus obras son sermones, escritos y cartas, pero muchos no llegaron a ser publicados. Latassa recoge la existencia de alabanzas a la figura de FR. Domingo, que aparecen en el libro del “Racional”, libro de la Villa de Sariñena, guardado en la Iglesia parroquial, que recogía las memorias de los hijos más ilustres de la villa. El maestro Guillermo Gorriz (1400), fue profesor de artes y teología en Zaragoza, siendo muy conocido por sus “buenos deseos en favor de los estudiantes pobres”, motivo al que dedicó su obra. FR. Lorenzo Angelo Espin y Salillas (1598), habitó en el convento del Carmen de Zaragoza. Como teólogo fue autor de ocho obras, destacando “Quaresma continuas de Ferias mayores” que consecutivamente predicó en la Colegial de Sariñena y en el real Monasterio de Sixena. El padre de FR. Lorenzo, fue diputado del reino de Aragón.

 

               

La masadera

La masadera

                                * Antigua iglesia románica

Lamasadera es un pequeño pueblo monegrino perteneciente a Sariñena. Aparece tras pasar el saso de Lasfitas, por la carretera de Lastanosa, resaltando en el llano al situarse sobre un tozal. Sus pocas calles presentan antiguas casas en ruinas y solares, las construcciones son en sillares y con puertas con arco de piedra, construcciones tradicionales que no deberían perderse. Recientemente se derrumbaron las casas de Albert, Amado y Campo, casas descendientes de una gran casa que fue dividida en tres viviendas. Algunas enormes piedras se encuentran dejadas a la puerta de la iglesia y en una podemos leer la fecha de su construcción en 1699. 

Manuel Benito nos aporta dos posibles orígenes al topónimo de Lamasadera, el primero relacionado con “mas” de masía, que vendría a significar “la masía”. La segunda posibilidad apunta al lugar donde se hacía pan. Las primeras referencias escritas del lugar son del siglo XIII: Lamassadera, La Masadera y La Massadera.

Madoz describe a Lamasadera en 1850 como una localidad situada en una llanura, libre á la influencia de todos los vientos, con clima muy saludable. La población contaba con unas diez casas y los vecinos vivían produciendo trigo, cebada, vino y aceite, con la cría algún ganado lanar y cabrío y la poca caza que había.

El término municipal ocupa unas 1000 hectáreas de monte. Actualmente viven unas seis personas, serán unos veinte empadronados, pero en verano llegan a estar hasta 13 puertas de casas abiertas. Llegó a haber 19 casas y en la escuelas una vez estaban más de treinta alumnos, muchos niños acudían de la cercana estación de ferrocarril del Tormillo, en la estación había unos siete ferroviarios y sus familias. La maestra vivía en la abadía, la recuerdan con mucho cariño.

La iglesia es del siglo XIX en honor a San Lorenzo, en una piedra de la entrada aparece tallada la parrilla de San Lorenzo. Aún se conservan las campanas en un tejado en muy mal estado, por ello la iglesia no puede ser usada. Las fiestas patronales se celebran cada diez de agosto, son unas fiestas muy familiares y acogedoras. La iglesia vieja corresponde al románico y tan sólo se conserva parte del ábside. Por la parte visible de la misma, deducen que es construcción del siglo XIII avanzado. “Resta parte del cilindro absidal, con imposta biselada delimitando el arranque de la bóveda de cuarto de esfera apuntada, centrada por ventanal de doble derrame fabricado con arco monolítico de medio punto”.

En una casa se encontraba un café bar. Una vez el rico del pueblo regaló lotería a todos los que se encontraban en el café, menos a unos amigos suyos que aquel día no estaban.  Tuvieron la fortuna que los boletos fueron premiados, a todos les toco menos a los amigos que aquel día no acudieron al bar.

Los domingos iba el herrero, existía una herrería que la empleaba cuando iba, ahora se encuentra el local del baile. El practicante se acercaba desde el Tormillo y cobraba en trigo, también hacía de barbero. Se masaba en casa y se iba a un horno del pueblo para cocer el pan. Como leña se usaban las viejas oliveras y almendreras, las ginestras y otras leñas menudas del monte. Dos días por semana se acercaba el vendedor de comestibles del Tormillo, sobre todo se compraban muchas sardinas de tina “civiles”. También se desplazaba a vender a los pueblos cercanos de Lastanosa y Casteflorite, aunque había tienda. Con el esparto se hacía sogueta, principalmente en invierno. Hacían fajos de sogueta que vendían en la feria de Monzón, para la Ascensión, para final de mayo. Con el dinero se compraban herramientas para comenzar bien la siega. Además, cada casa tenía tres o cuatro viñas, el vino era muy bueno. El pueblo ha vivido del secano, la ganadería ovina y la caza de liebres, conejos y perdices, en las casas criaban algún tocino. 

En la guerra civil se realizaron colectivizaciones en el pueblo y se trabajaron las tierras de la casa rica. Se repartieron la tierra y el trabajo lo realizaban todos juntos, la siega siempre fue la faena más dura.

Para la guerra vivía un cura jubilado que unos jornaleros de Sena lo fueron a buscar, si no salía de la casa la quemaban. Al final salió, se lo llevaron y pronto por el camino lo asesinaron, el disparo se escucho en el pueblo. Todos los retablos e imágenes de la iglesia los quemaron, en su interior fueron organizados muchos bailes.

 

                       

                                  * Antigua casa de Lamasadera

El agua se obtenía de las balsas, había una para los animales y otra para el consumo humano. Se cuidaba y protegía mucho la balsa buena, la de consumo humano, se impedía que ningún animal ni nada estropease el agua. Una vez se ahogo una chica de trece años “Josefa Salas”, una gran desgracia, tuvieron que vaciar a pozales toda la balsa. El agua de la balsa buena la iban extrayendo a cantaros para llenar los aljibes de las casas, para que se conservase fresca y potable durante los meses calurosos de verano.

El coche de línea de Barbastro a Villanueva de Sigena pasaba cuando podía, iba el chofer y el cobrador. Les traían plantero para los huertos.

Las fiestas duraban unos tres días, en cada casa se mataba un cordero y algunos pollos, acudía mucha gente y se comía, bebía y se bailaba mucho. Las fiestas menores se celebraban cada ocho de enero, fue cuando compraron la imagen de san Lorenzo, así que las fiestas menores las llamaban San Lorenzico. Iban músicos de pueblos cercanos, en una casas montaban un café y el del bar de Castelflorite, Francisco Arnal, también montaba un café. Venían vendedores ambulantes: turroneros y vendedores de lamines. Se gastaba mucha gaseosa de papel.

En tiempos llegaron a tener un equipo de futbol, llegaron a ganar a los equipos de Castelflorite y Lastanosa.

Para santa Agueda mataban un cordero e invitaban a todo el pueblo, eran fiestas muy humildes y familiares. Acudía un músico con un acordeón muchos domingos, hacía baile, había más de quince chicas bailando. Al músico le pagaban con vino y cena.   

                                       
   

         * Detalle asentamiento "Los Torrazos"

A las afueras del pueblo se encuentra los vestigios del asentamiento de “Los Torrazos”, poblado islámico de los  siglos X y XI, un conjunto fortificado de vivienda, silos y un posible horno. Lo que se ha considerado una habitación con una ventaneta, presenta indicios de haber sido un horno, según Eugenio Monesma, el color rojizo evidencia altas temperaturas. Muchas veces lo más cercano es lo más desconocido. Lamasadera es un pueblo maravilloso en un entorno muy especial, una escapada a uno de nuestros muy singulares parajes monegrinos.

 

Gracias a José Naya, por su amabilidad y explicaciones.

 

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La masadera, Lastanosa y Pallaruelo de Monegros

                        

23 de abril

23 de abril

Recortes de prensa:

El blog "Os Monegros" en la sección de "Blogeros Oscenses" del suplemento del Diario del Altoaragón "Ecos del Altoaragón" (Sábado, 5 de abril de 2014).

 

Homenaje a la miliciana Elisa García en Sariñena, Diario del Altoaragón (Lunes, 14 de abril de 2014).

 

¡Güen diya d´Aragón!

 

Acto republicano Los Monegros 2014

Acto republicano Los Monegros 2014

 

 

En nuestra memoria Elisa García Sáez

 

“Muerta heroicamente

luchando contra el fascismo

en el frente de Aragón

sector Tardienta”.

 ¡Siempre en nuestros corazones!

¡Estás en nuestra memoria!

 

En nuestro recuerdo: todas las mujeres republicanas que con sus compañeros muertos o encarcelados, sobrevivieron en la postguerra recogiendo “Cagacierros”, carbón quemado que los maquinistas de los trenes arrojaban a las vías. Aquellas mujeres volvían destrozadas, cargando los pesados sacos a sus espaldas, caminando durante los más de tres kilómetros que distan las vías del tren al pueblo. Volvían con el miedo de encontrarse a la guardia civil y les incautase el carbón, su trabajo, su único medio de vida, el pan de sus hijos, en esa continúa represión que la dictadura fascista de Franco ejerció violentamente contra las vencidas y los vencidos. Para aquellas mujeres que volvían negras del carbón, mujeres luchadoras y valientes, todo nuestro reconocimiento y homenaje.

En nuestra memoria todas las mujeres y  hombres que lucharon por un mundo más justo, igualitario y humano.  

En nuestro presente la crisis mundial que asola y margina grandes partes del mundo: las malditas guerras, las hambrunas, la explotación infantil, las epidemias, la pobreza y la gran crisis ambiental que hace peligrar nuestra madre tierra.

Nuestro presente dominado por el capitalismo, las desigualdades, el poder y la riqueza en unas pocas manos. Han creado esta estafa llamada crisis para mantener su estatus de poder y someternos a la esclavitud del capital, nos quieren arrodillados a sus pies. Nuestro presente se encuentra ante el fundamentalismo religioso que trata de someter a la mujer imponiendo el anti-abortismo a todas y todos, dominando una sociedad en la que impera el machismo, el sexismo y una retrograda moral cristiana. Nuestro presente es la lucha por la sanidad, la educación, la ley de la dependencia, por los transportes públicos e infraestructuras, la memoria histórica, los derechos sociales y libertades. Presente de lucha contra los desahucios y las estafas bancarias, los despidos y la profunda precarización laboral, impuesta por los mercados, salvando el capitalismo y asumiendo muertes como inevitables, cuando hay culpables y responsables que han de responder. Nuestra lucha es contra la división de la clase obrera, contra los muros y las vallas que desgarran vidas, contra la violencia de un estado que asesina en Melilla y reprime salvajemente a sus ciudadanos en las calles, nuestra lucha es por la solidaridad y la justicia.

En nuestro horizonte la esperanza, la tercera república, defender nuestro medio rural y nuestros servicios, defender las conquistas sociales y libertades que tantas vidas han costado, vidas que quieren que olvidemos, que olvidemos que la lucha social, la unión del pueblo puede y tiene el poder de derrocar el sistema corrupto y perverso. Nuestra utopia es posible, lo irresponsable es continuar con el actual modelo de desigualdades e injusticias. En nuestro horizonte no hay ni reyes ni reinas, ni privilegios, ni machismo, ni fascismo… tan sólo hay personas cooperando en igualdad y  libertad.

Como ciudadanos tenemos el deber de construir un mundo mejor, avanzar por una sociedad más humana y un planeta tierra más habitable. Personas como Elisa García son un ejemplo de lucha y compromiso, una estrella libertaria más en cielo que nos guía.  Con las ideas y la convicción, vamos caminando por la 3ª Republica: ¡Viva la republica!

 

Sariñena 

13 de abril del 2014

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Recuperando la memoria de Elisa García Sáez

Elisa García Sáez "La miliciana"

Homenaje a Elisa García Sáez "La miliciana"

Homenaje a "La miliciana" Elisa García Sáez

 

                       

Güeito añadas

Güeito añadas

 

 

Güeito añadas

Esfendiendo l´aragonés

Replegando as biellas parolas

Sentidas y ascuitadas

Por a redolada de "Os Monegros".

 

Luitando por a cultura

Y traballando por o patrimonio

Remerando o pasau

Creyando o presente

Enfilau enta o esdebenidero.

 

Muitas grazias

¡Entabán Os Monegros!

 

                        

Tronada en las Cequinbajas

Tronada en las Cequinbajas

                                       * Publicidad

 

Tronada en las Cequinbajas

 

Una zagala mui joveneta

pa Barcelona tuvo que marchar

a buscar faina como muchas chiquetas

pa servir en casas y cuatro perretas ganar. 

 

Asinas que en estás aconteció

que de repente tronada prencipió

y ascape a chuzos llovía

alcordandose de su padre

qu´en el güerto s´alcontraría.

 

En estas a la siñora li va a dizir

- ¡ay! siña que peneta

que mi padre s´ha de chupir,

por las Cequinbajas con la jadeta

está las patatas replegando

y con la que está cayendo

s´habra quedau atrapau,

pues no li hi dicho cosa,

¡pobrer desgraciau!.-

 

Con el cielo tan nublau

seguro que pa casa no ha marchau

pues con el carro atrascada segura

y a pie esbarizada anunciada,

mejor que se metese bajo l´almendrera

la cerecera u mingranera

u ande s´alcuentre güen resguardau,

¡qué llueve con gran pitera!.

 

-Estate tranquila-, la siña li respondió

pues que tronada aiga en Barcelona

no es lo mesmo que en tos los lugares,

en Sevilla hace Sol y en Galicia boira,

pedregada en Albacete y cierzera en Sariñena.

 

Pobreta moza, una miajeta inorante paicía

pues paice quel saber n´hay que tenelo

pero poquer a poquer s´ha d´aprenderlo

y mientras un día llovía, esta lizión sucedía.

 

                         

Farinetas

Farinetas

              * Panizo Royo

 

Farinetas

En una perola de buro s´añade 1litro d´agua y la sal. Cuando l´agua prenzipie a bullir, s´añade poquer a poquer la harina (100gr harina de trigo y 50 gr harina de panizo royo). Pa que no se agrume, s´en barracha todo con una cuchara de madera.

S´ha de cocer china-chana unos 8 menutos, to regüelto pa que no s´en quede agarrau y ni quemau.  

Pa rematar, en una sartén se puede freír, en azeite de oliva, pan cortau a piazetes y trozetes de pernil,  p´añadir dimpués l´apaño a las farinetas, una vez fuera del fuego. S´en regüelve to con las farinetas y ¡preparau pa minchar!.

 

¡Y buen prebo!

 

 

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Caldereta de Ternasco

Sopa de ajos

Migas a la traza monegrina

 

                         

El Chato de Pallaruelo de Monegros

El Chato de Pallaruelo de Monegros

Francisco Lasierra nació en 1950, en Pallaruelo de Monegros. Es de casa “El Moreno”, una familia de labradores: “era la quinta mejor casa del pueblo y contaba con un par de mulas”. Francisco es agricultor, pero sobretodo es un extraordinario jotero rondador, conocido por todo Aragón como “El Chato de Pallaruelo”. 

Su niñez transcurrió en Pallaruelo, un pueblo pequeño en el secano monegrino. Cuando él acudía al colegio eran unos 36 zagales. Jugaban a cazadores, a la guerra, arramblaban higos y minglanas, cogían por el monte nidos de pájaros e iban a pescar a las balsas. Con su padre cazaban raposas para vender sus pieles en Sariñena. El agua la iban a buscar con cantaros a las balsas y llenaban los aljibes de las casas para tener agua fresca en verano. Con ocho años era monaguillo y fue cuando  comenzó a cantar en el coro de misa.

Por aquel entonces había cine en el salón de casa Playán, desde Pertusa acudía un hombre en moto para poner la película. Cuando por edad no podían ver la película,  se asomaban por una ventaneta de rejas, así recuerda ver alguna escena de “El último cuplé” de Sara Montiel.

En la plazeta está el frontón, se jugaba mucho a la pelota dura y debían de darle con la mano. Había mucha afición y se hacían campeonatos. El Chato jugaba mucho hasta que se convirtió en jotero.

De pequeño iba en carro a Sariñena con su padre. La distancia de once kilómetros los conoce al detalle y así recuerda cada punto kilométrico:

 

Km 1: La almendreta (Una almendrera que ya ha desaparecido).

Km 2: La Cortada, cruce con la carretera a Albalatillo.

Km 3: Bajada La Pita.

Km 4: Paridera Torres.

Km 5: La Caseta de los camineros.

Km 6: Curva de la Barraca, desvío a San Juan.

Km 7: La fontaneta del juez (Fuente del cantaro)

Km 8: Puyalón

Km 9: Viña de Portera.

Km 10: Arbolera de Sariñena, donde comenzaba la calle adoquinada.

Km 11: Villa de Sariñena.

 

A los once años tuvo que abandonar la escuela para dedicarse a las faenas de campo, su padre no podía trabajar y la familia tenía que tirar para adelante. El Chato pronto tuvo que ir a labrar con las mulas, segar, atender un pequeño rebaño de ovejas y el ganado domestico: cerdos, conejos y gallinas. A los 19 años compraron un tractor “hace unos veinte años que llegó el canal de monegros”. Años más tarde se produjo la concentración parcelaria y la transformación a regadío de las tierras de Pallaruelo de Monegros. 

Al principio se animaba a cantar jotas en las juergas con los amigos: “de jóvenes nos juntabamos en cuadrillas para cenar y matabamos un cordero para la ocasión”. Cuando tenía unos 29 años se formó el grupo de jotas Aires Monegrinos, “al principio no comenzó muy en serio”. Mosén José María Arregui  fue su primer profesor, enseñaba canto coral en Sariñena. José Antonio Villellas le ánimo a ir a Huesca para aprender con la gran Camila Gracia, pero al final no fue.

Con la rondalla “Aires Monegrinos” se ha recorrido todo Aragón, gran parte de España y ha estado en varios países europeos. Con la rondalla lleva contabilizadas más de 2600 actuaciones y el ha realizado más de 3500, pues acude a rondar a muchos pueblos de Aragón. Lleva el nombre de Los Monegros por todos los lugares, es un embajador excepcional del que nos sentimos y nos podemos sentir muy orgullosos. Participó, junto con Javier Badules y María Gruas, en el programa de radio nacional de España “Un día como hoy”, con Juan Ramón Lucas, los viernes cantaban unas jotas resumiendo la actualidad semanal. También lo pudimos ver en el programa de televisión aragonesa de “Sin ir más lejos”. Ha conocido a grandes artistas como a Sara Montiel, Manolo Escobar o David Civera y a presentadoras como Inés Ballesteros y Nieves Herrero, “ha sido una experiencia majísima”.

La ronda de jotas de Pallaruelo se recuperó hace unos diez años, el “Chato” conocía su existencia por su padre y ahora es un gran acontecimiento en el pueblo. La ronda dura más de tres horas en un pueblo muy pequeño: “todo el pueblo participa y se implica”. Además acuden muchos forasteros y amigos de los pueblos vecinos, una buena excusa para visitar Pallaruelo de Monegros.

Otra tradición que se ha recuperado es el dance, “estuvo más de 30 años sin hacerse”. Se recuperó hace unos veinte años y el “Chato” participa escribiendo y recitando las motadas. Sigue la estela del antiguo mayoral: el “Tío Juaner”, con la gracia y creatividad que tanto le caracterizaban.  El Tío Juaner trabajó para casa “El Moreno”, el abuelo del Chato; murió joven y fue el tío Juaner quien se hizo cargo de las tierras de la casa. La mujer de Juaner era hermana de su abuelo. El Chato recuerda al tío Juaner sentado en una cadiera, después de una dura jornada de trabajo, anotaba en unas hojas los sucesos y anécdotas graciosas que habían pasado a las gentes del pueblo. Cuando llegaba el día del dance, el Mayoral Juaner dedicaba una motada graciosa a todos los danzantes, “poseía una memoria y creatividad privilegiada”. 

El Chato se encuentra muy arraigado a su tierra, a su pueblo de Pallaruelo donde ha nacido y vive. Pallaruelo es un pueblo pequeño y son pocos vecinos, el pueblo ha ido a menos y la gente joven marcha. Pero es donde está su casa, su hogar: “la vida es tranquila y cuando se quiere se puede ir en un momento a Zaragoza o Huesca, vivir aquí es un privilegio”.

                                  

 

Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XIII

Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XIII

 

Pa San Miguel acontecía la “Miguelada”, fecha en que los jornaleros y criadas podían cambiarse libremente de casa para la que trabajaban. Pa Todos los Santos se llevaban lamparillas y flores al cementerio. La noche de las “animas”, la noche anterior a todos los Santos, se colocaban en las casas unas lamparillas o candelarias y esa noche se tocaban las campanas y contaban que salían las almas, “dichoso mes de noviembre que empieza con Todos los Santos y acaba con San Andrés”.  Las candelas también se encendían cuando había tormentas, para Santa Bárbara la patrona de las tormentas. 

El día de Santiago se refrescaban con la gaseosa de papel de la samaritana y la armisen (la llamada gaseosa de pito). Se iban a las fuentes al lau del puente actual, al puente viejo más abajo del instituto y del Gallipuente, ande aún quedan las pilonas, y a la fontaneta del juez. Muchos pozos de casas son de agua blanda, no apta para personas. Pa hacer el hielo emburaban una zona cóncava en una era, ande luego vertían agua pa que s´helase por la noche. A la una de la noche iban a coger el hielo y lo guardaban en neveros, en algunas casas tenían uno pequeñer, “antes helaba mucho más”. No se abrían los neveros hasta hacer horchata o la limonada en verano. Llega a la memoria que s´hacia ponhe: azúcar, canela, naranja y vino rancio, hoy en día no falta en el belén viviente.

El vinagre se empleaba como desinfectante. Recuerdan como iban mujeres a recoger el carbón quemado a las vías del tren. Al carbón quemado y muy seco se le decía cagacierros. Las mujeres pobres lo cogían para venderlo. A muchos maquinistas les daban pena aquellas mujeres y les tiraban alguna vigueta de carbón, se lo disputaban entre ellas.   

            Los lunes a lavar la ropa, los martes a aclarar. De Castejón de Monegros y Pallaruelo de Monegros traían leña con las caballerías. Los romeros eran muy apreciados, especialmente para los hornos de pan, junto a la poda de los olivos. De Lanaja traían leña de carrasca pero los pobres se tenían que conformar con la cañufla, las barrillas, las aliagas, el fiemo… De la Almolda traían el yeso, también desde Valfarta. Llegaban a la plaza de Villanueva ande más que un mercado era un trueque, las naranjas las cambiaban por alpargatas de esparto.

            Unos de Sariñena fueron a vender judías y otras legumbres de estraperlo a Alcubierre, con el miedo de ser detenidos por la guardia Civil. Una vez en Alcubierre a una mujer le dieron prisa para que comprara -¡qué nos va a pillar la guardia civil!- a lo que ella respondió: “Este-sen ustedes muy tranquilos que soy mujer de guardia civil y sepan que nosotros también pasamos mucha hambre.”  Da una idea del hambre que se pasó.

Con este último artículo se pone fin a los apuntes etnográficos de la villa de Sariñena. Cumpliendo el objetivo de la transmisión, queda recogido y contado al pueblo.  Gracias a todas las personas que han participado. 

 

"Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir."

                            José saramago, Cuadernos de Lanzarote.

 

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XII